CONSEJO
DE SEGURIDAD EN CHOCÓ
Diciembre
06 de 2004 (Quibdo – Chocó)
Quiero saludarlos muy afectuosamente.
Hemos tenido unas serias dificultades en
el orden público
en el Chocó, pero con la ayuda de Dios estas dificultades
fortalecen nuestra voluntad de derrotar a los violentos.
Durante 40 años en el país faltó voluntad política
para derrotarlos, Hicieron de las suyas y en algunas partes hacen
de las suyas. He estado expresando, a mis compatriotas, que a este
Gobierno le falta producir eficacia total en algunos puntos del territorio,
pero le sobra toda la voluntad política. Con voluntad política,
que es esa fuerza interna, ese compromiso exterior para derrotar
a los violentos lo vamos a lograr.
Por supuesto, necesitamos todos los días ajustar los procedimientos
militares, policivos, de la Armada, de la Fuerza Aérea, la
integración con la administración de justicia, con
el DAS, con la comunidad, para que nuestra voluntad política
se traduzca en mayor eficacia.
Y esa eficacia la tenemos que lograr con
mayor transparencia, que es el respeto absoluto a los derechos
humanos y que es la razón
de asignarle a nuestra política de seguridad el título
de democrática. ¿Por qué Seguridad Democrática?
Porque es para todos los colombianos. Seguridad para el empresario,
para el trabajador, seguridad para el estudiante, para el líder
sindical, para el líder empresarial, seguridad para quien
piensa más cercano al Gobierno, para quien tiene discrepancias
con el Gobierno, seguridad para todos. Esa es nuestra lucha. Y seguridad
con absoluto respeto a los derechos humanos.
Cuando yo estaba en la universidad en los
años setenta, participaba
de la tesis que mientras no hubiera en Colombia justicia social no
habría la posibilidad de conseguir la paz. Han pasado tantos
años y mi observación del discurrir de la Patria me
demuestra otra cosa: los grupos violentos, en otros lares, se justificaron
para combatir dictaduras, aquí hemos profundizado la democracia.
El referendo del año pasado fue una palpable demostración
de una democracia en profundización. No lo ganamos simplemente
porque el Consejo Electoral no quiso cumplir el deber, haber sustraído
del censo electoral 38 mil cédulas de militares que no podían
votar y no podían estar sumadas en el censo electoral, haber
sustraído cédulas de muertos que inexplicablemente
las estaban contabilizando en el censo electoral y cédulas
que no habían repartido.
Le dimos todas las garantías a candidatos de oposición
que nunca las habían tenido, los mataban, para que aspiraban
a alcaldías y a gobernaciones, todas las garantías.
Recuerden ustedes, qué era para estos grupos participar en
una elección en el pasado, cómo los mataban.
Creo que este Gobierno le ha demostrado al
mundo y a Colombia su interés en proteger a todos los ciudadanos. He dado la instrucción
de que hay que proteger en el Congreso de la República, desde
Juan Hurtado, el Representante de Risaralda, uno de los más
emotivos voceros de defensa de mi Gobierno, hasta Wilson Borja, uno
de los más caracterizados integrantes de la oposición.
Protegerlos por igual.
Aquí hemos hecho un gran esfuerzo democrático, aquí no
tienen los violentos la justificación de luchar contra una
dictadura que tuvieron en otras partes.
El tema social. En estos 40 años ellos han agudizado la pobreza,
han espantado la inversión. Esa no es la raíz del problema,
esa es la causa del problema.
Para que este país tenga un ritmo sostenido de inversión,
para que este país pueda generar empleo, para que este país
pueda invertir en las regiones que no alcanzan a tener autosuficiencia
como el Chocó, este país necesita autoridad para frenar
a los violentos y posibilitar la inversión.
Ellos anarquizan lo que cogen, mal financiados
como han estado por el narcotráfico y dejan que la economía crezca. Aquí no
hay conflicto social con ellos. Ellos son los causantes en muy buena
parte de este problema social, ellos son unos verdugos sociales de
la Patria.
La Patria necesita derrotar esos grupos,
derrotar la corrupción
que tanto daño ha hecho, derrotar la corrupción, porque
hay que preguntarnos si ha hecho falta recursos o ha hecho falta
transparencia para aplicar esos recursos. Y la Patria necesita corregir
esos dos fenómenos para poder reivindicar a los pobres.
Es mucho más fácil resolver el problema social con
una economía creciendo y con confianza inversionista en Colombia,
que resolverlo con un Estado quebrado. A mí me encontraron
esto con una deuda del 54 por ciento del PIB, los Representantes
a la Cámara conocen esas cuentas. Antes es mucha gracia, uno
sacar cualquier peso para lo que hemos logrado en el Sena, en régimen
subsidiado, con las licitaciones de obras públicas que estamos
abriendo, etcétera.
De cada 100 pesos del presupuesto, el país estaba gastando
en la deuda 40 pesos, eso es una Nación inmanejable, sin inversión,
con desempleos generales del 18 y 20 por ciento, con 4 millones de
colombianos que habían salido del país en los últimos
años, un imperio de coca, guerrilla y paramilitares, por eso
aquí hay que poner orden.
Yo les ruego no hablar más de conflicto social, aquí hay
mucha pobreza pero hay que entender que la pobreza es causada por
estos bandidos y por la corrupción. Y por eso yo he querido
hablarle a mis compatriotas de manera clara porque yo crecí,
llegué a la madurez y me empecé a envejecer, en medio
de la pusilanimidad de la dirigencia nacional que confundió durante
años la civilidad con la debilidad. A toda hora un discurso
débil, pusilánime, hablando de bienestar social, mientras
dejaban que el país se empobreciera más y nunca encararon
este problema de orden público que hay que encararlo con toda
severidad.
Yo estoy bastante preocupado con lo del Chocó. Creo que en
el Litoral hemos mejorado, la situación del Litoral hoy no
es comparable a la que teníamos hace dos años.
En las horas siguientes a mi posesión en la Presidencia,
el mundo la recuerda: creo que es el único Gobierno que se
ha tenido que posesionar con un ataque terrorista sobre el Palacio
de Nariño que le costó la vida a 13 personas y otros
27 heridos, y a las horas un secuestro masivo en el Litoral chocoano.
Algo hemos mejorado en el Litoral pero aquí todavía
tenemos problemas sumamente graves, como el de esta carretera, el
río Atrato, etcétera. El Gobernador se refirió a
algunos de ellos.
General Castro: ¿Ya se sabe cuál fue el grupo terrorista
que puso la bomba aquí la semana pasada?
Bueno, ahora me cuenta.
Ahora, aquí no hay contemplación con ninguno. Mis
adversarios esperaban que el Gobierno de Uribe, al Gobierno de Uribe
le hacían toda clase de pronósticos macabros: ‘Uribe
cierra el Sena’. Hemos multiplicado por tres el número
de estudiantes del Sena. ‘Uribe cierra Bienestar Familiar’.
Ya hemos agregado 503 mil niñitos en Bienestar Familiar y
vamos a agregar un millón. Recibí el país subsidiando
60 mil ancianos, vamos en 170 mil y vamos a emprender un programa
de restaurante para otros 400 mil ancianos. ‘Uribe cierra Telecom’.
Cerramos la vieja Telecom politiquera que habían quebrado,
pero la sustituimos por una empresa estatal que por fortuna mejora. ‘Uribe
se alía con los paramilitares para derrotar a la guerrilla’.
Hasta hace tres semanas este Gobierno le había dado de baja
a 900 paramilitares. Yo pregunto ¿quién había
hecho eso? Y había metido a la cárcel a 7 mil paramilitares.
Esas son cifras mayores.
Los compatriotas de allá del Catatumbo me llaman y me dicen: ‘Presidente, ¿quién
nos va a cuidar ahora que se están desmovilizando los paramilitares
si aquí nunca ha estado el estado, siempre sufrimos la guerrilla,
llegaron estos paramilitares a defendernos y ahora se van a desmovilizar’. ¿Qué les
he dicho? Uno no puede dejar que Colombia siga siendo humillada por
la guerrilla, humillada a través de la defensa de los paramilitares
y cofinanciada por el narcotráfico.
Este Gobierno necesita para el bien de Colombia, para quitarle a
los colombianos la pesadilla del terrorismo, una Colombia sin droga,
una Colombia sin guerrilla y sin paramilitares.
A todos estos grupos se les ha ofrecido la
posibilidad de un diálogo
a partir del cese de hostilidades. Grupos paramilitares, los que
cumplan con el cese de hostilidades se les respeta, sino la orden
ha sido muy sencilla, en privado y en público: los que no
la cumplan se les mete a la cárcel o se le da de baja. Ahí no
hay vacilación, así de claro es. Grupo paramilitar
que esté delinquiendo aquí, hay que acabarlo, con la
misma agresividad militar con que hay que acabar al ELN y a las Farc.
Por eso no puede haber un centímetro de permisividad con alguno
de estos grupos terroristas. Esto tiene que ser con toda la fortaleza
y lo que necesitamos es construir más confianza de la ciudadanía
con la Fuerza Pública, que todo el mundo el coopere a la Fuerza
pública.
El país no puede pensar en guerrilla, ni en paramilitares,
ni en narcotráfico, solamente en su institución armada,
oficial, democrática.
Este Consejo se desarrolla hoy en dos etapas:
Primero, nosotros, los comandantes, el Ministro (de Defensa, Jorge
Alberto Uribe) y
mi persona los escuchamos a ustedes, hoy exclusivamente el tema de
orden público.
Yo tengo que regresar muy temprano a Bogotá porque tengo
Consejo de Ministros y estamos en un momento muy difícil del
Parlamento, a pocos días de terminarse y ustedes saben las
circunstancias tan difíciles que vive el Gobierno para la
financiación.
Entonces, en el primer tramo los escuchamos
a ustedes. Eso puede ser absolutamente claro, presenten su tema
de orden público
con toda claridad. No lo disimulen ni lo exageren, preséntenlo
con toda claridad, con la mayor objetividad posible, que es nuestro
deber escucharlos.
En la sesión siguiente, los comandantes,
el Ministro, con la presencia del Gobernador y yo, nos reuniremos
a examinar estas
quejas de la comunidad y a ver cómo van nuestros operativos
y cómo los vamos a reforzar”.
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