Palabras el Presidente en lanzamiento de la campaña ‘Colombianos por el Referendo Bogotá-Cundinamarca’

URIBE AGRADECE APOYO DE CANDIDATOS AL REFERENDO

Bogotá, 14 sep (CNE). El presidente Álvaro Uribe Vélez agradeció el apoyo que le han brindado al Referendo los candidatos a la alcaldía de Bogotá María Emma Mejía, Juan Lozano y Eduardo Pizano, así como el de todos los aspirantes a cooperaciones públicas que han visto la importancia de la aprobación del Referendo para el éxito de una gestión en favor de la comunidad. El Presidente habló así, durante el lanzamiento de la campaña ‘Colombianos por el Referendo Bogotá-Cundinamarca’.

“Quiero darles un saludo muy afectuoso, agradecerles inmensamente este esforzado trabajo de ustedes. Quiero saludar a todos los miembros de la Junta Directiva de Colombianos por el Referendo. Quiero saludar a los candidatos a la Alcaldía de Bogotá, que están acompañando las tesis del Referendo. A todos ellos nuestra inmensa gratitud. A la doctora María Emma Mejía, al doctor Juan Lozano, al doctor Eduardo Pizano. A una tarea bien dura como la que ellos están asumiendo en favor de la Patria, han asumido ellos la carga adicional de defender el Referendo. Por eso, nuestra profunda gratitud.

Nuestra gratitud a los candidatos de las diferentes gobernaciones, y quiero agradecer la presencia en este acto de los candidatos a la gobernación de Cundinamarca, los doctores Julio César Turbay Quintero, Roberto Moya Ángel, y de la representación del candidato Fernando Ramírez, encabezada por el doctor Milton Rodríguez, representante a la Cámara. Ustedes tiene una tarea muy difícil y no saben cómo les agradecemos que lleven estas banderas del Referendo.

Quiero agradecer profundamente a los congresistas que han venido acompañando esta tarea, que nos han acompañado en ese juicioso examen de las tesis del Referendo en el Congreso de la República, que lo convirtió en ley, y que lo están acompañando en la campaña para que los colombianos nos ayuden con sus votos.

En el día de hoy, en esta reunión, contamos con la presencia de los honorables senadores Andrés González y Leonor de Camargo, ex gobernadores de Cundinamarca ambos, y del doctor Jairo Clopatofsky, y los representantes Roberto Camacho, Sandra Ceballos, Gina Parody, Carlos Ignacio Cuervo y Milton Rodríguez. A todos ellos, nuestra inmensa gratitud. Lo mismo a los candidatos a la Asamblea del Departamento, al Concejo de Bogotá.

Agradezco inmensamente la presencia de líderes religiosos que nos acompañan. Agradecemos la hospitalidad que nos da el doctor Jaime Visbal, gerente de la Corporación de los Centros de Convenciones y Exposiciones, la presencia del grupo Colombia Viva, dirigido por el maestro Carlos Mauricio Rangel, de los Niños por el Referendo, Natalia y Daniel Carmona, la presencia de tantos y tan distinguidos colombianos. Del señor ex fiscal general de la Nación, doctor Alfonso Valdivieso, del señor general Alfredo Delgado Méndez, de toda la presencia de los representantes de los medios de comunicación. A todos muchas gracias.

Ayer temprano, en Palmira, me entregaron este papelito. Dice: “Referendo, abstención”. Entonces, me parece pedagógico mirar dos puntos y hacer el esfuerzo de contestarlos con argumentos porque esta va a ser una campaña de gente, una campaña pedagógica, una campaña de persuasión, una campaña que le dé brillo a nuestra democracia.

Ni el Referendo es antinacional, antipopular y antidemocrático porque constituye una imposición del Fondo Monetario Internacional. Nunca se ha hablado con el FMI el tema. ¿Cuál es el problema real con el Fondo Monetario Internacional? Que si el FMI certifica que una economía está mal manejada, irresponsablemente manejada, a esa economía se le cierra la inversión extranjera, a esa economía se le cierran las fuentes de financiación, y no sólo las externas, también las internas.

Quiero anotarle a ustedes lo siguiente: cuando se habla de la deuda pública colombiana, muchos asociamos esa deuda cuando no la hemos mirado en las cifras con deuda extranjera. La mitad de la deuda del Estado colombiano está contraída en el país, y hoy hay un fenómeno de comunicaciones, de transmisiones, de filtraciones. Si se da una mala señal del manejo de la economía colombiana al mercado internacional, eso también repercute en el país y llena de desconfianza a todos aquellos que, como los fondos de pensiones, están de una u otra manera financiando al Estado colombiano.

Ahora, uno puede con el FMI estar en un permanente y constructivo debate. De hecho, en Argentina, que ha tenido las mayores dificultades del continente, y que si nosotros no corregimos esto no podemos llegar, reniegan y reniegan del FMI en el discurso, pero ahí están negociando con el FMI. Hace dos o tres días, tuve la oportunidad de hablar con el señor Presidente argentino, quien nos pidió que el delegado de Colombia en el FMI ayudara en esa negociación, y con el mayor gusto lo estamos haciendo.

Y con el FMI hay temas. Por ejemplo, nosotros estamos pidiendo que ciertas inversiones no se contabilicen para el techo fiscal, etcétera. Y hay otra tema. El déficit fiscal. El problema es que cuando el déficit fiscal es muy alto, el país no puede seguir indefinidamente, por más techo que nos dé el FMI, el país no puede seguir indefinidamente endeudándose porque no va a encontrar las fuentes.

Inicialmente los créditos le resultan inmensamente costosos y después se le cierran todas las fuentes de financiamiento. Entonces, aquí hay un manejo responsable de la economía, no una imposición del FMI.

Dice este papelito: “Congela y reduce el gasto público quitándole recursos a la salud, educación y saneamiento básico, aumentado el desempleo”. Primero, quiero repetir que este Gobierno, y lo dijimos muy claramente en la campaña, tiene la convicción de que el clientelismo le ha hecho mucho daño a Colombia. El clientelismo no genera empleo. Uno le resuelve el problema a dos o tres personas con un empleo clientelista, pero le hace mucho daño al país.

La ecuación básica de la economía, la ecuación del producto, indica que el Estado tiene dos maneras de aplicar sus recursos: a través del gasto o de la inversión. Cuando el Estado hace gasto burocrático, eso no genera multiplicador. Cuando invierte, por ejemplo, en capacitación técnica, eso tiene un gran multiplicador, porque el muchacho que se capacita técnicamente puede aspirar a tener su propia empresa, o a un empleo mejor, a unos ingresos mejores y agrega valor a la economía. Ayuda, pues, a que la economía produzca más y mejor calidad con nuevos valores. Lo que necesitamos es inversión y no gastos de funcionamiento.

Derrotar los gastos de funcionamiento es abrir espacios para que podamos hacer más inversión en educación y salud. Este papelito dice todo lo contrario de lo que el Referendo propone.

El Referendo propone que, al recortar esos gastos de funcionamiento, como los de las contralorías, el dinero vaya primero a educación. El Referendo propone una buena orientación de los recursos del Fondo Nacional de Regalías, que el 56 por ciento vaya a educación y el 34 por ciento se destine a saneamiento básico.

“Disminuye los salarios y pensiones de los trabajadores y jubilados, continuando con la política de empobrecer a todos los colombianos”. Primero, yo les voy a explicar el por qué la congelación de gastos y el controversial tema de los salarios.

Asumo yo la Presidencia con un déficit fiscal (peso más, peso menos) del seis por ciento. Las estadísticas lo muestran diferente porque dicen: Sí, es muy alto en el sector central, pero usted le puede restar las utilidades del sector nacional descentralizado y del sector territorial. Y eso le da 3.6, el 4.2.

Veamos las utilidades del sector central. Las de Ecopetrol son verdad. ¿Dónde están las del Seguro Social y dónde están, por ejemplo, las de Telecom?

Lo primero que tuvo que hacer este Gobierno en diciembre del año pasado fue una decisión presupuestal para darle $500 mil millones al Seguro Social. Habría sido mejor dedicarlos a vivienda social, al régimen subsidiado. Si no hacemos la reforma al Seguro, que apenas está en marcha, todavía en momentos críticos, esa institución va a seguir demandando cuantiosísimas cifras del Presupuesto Nacional, todo lo contrario de la utilidad que se esperaba.

Entonces me dijeron esto: “Usted puede resolver ese déficit muy fácil. No es sino que apruebe una reforma tributaria imponiéndole un IVA del 16 por ciento a todo, que incluya 16 por ciento en educación. Vayan multiplicando. Súmenle a una matrícula universitaria de 500 mil pesos un IVA del 16 por ciento. Súmenle a una fuente de servicios públicos de 60 mil pesos un IVA del 16 por ciento. Súmenle a un pago de salud de 20 mil pesos el IVA del 16 por ciento. Entonces nosotros dijimos: NO.

En efecto, se tramitó una reforma tributaria moderada, que acaba de tener un traspié en la Corte Constitucional, al que le tenemos que buscar alternativas. Se avanzó, pero insuficiente.

Sacamos adelante el impuesto al Patrimonio para la Seguridad Democrática, que se derrama solamente sobre contribuyentes con patrimonios superiores a 160 millones de pesos aproximadamente. Eso ayudó a financiar la seguridad el año pasado, este año y queda un remanente para contribuir a la financiación de la seguridad el año entrante.

En Cundinamarca estamos adelantando el Plan Patriotas, una operación militar y de seguridad de la cual hemos hablado muy poco, pero se ha actuado mucho. Los resultados son muy buenos, y yo creo que el pueblo cundinamarqués empieza lentamente a percibir esos resultados. Creo que los van a percibir en la comunicación con la ciudadanía, los aspirantes a la gobernación y los aspirantes a la Asamblea del Departamento. Pero esos recursos de seguridad son unos recursos que se originaron por una sola vez, y que se agotan en su remanente en el año 2004.

Hemos implementado la reforma administrativa, controversial, difícil. Tiene que empezar por la Presidencia de la República. Aquí está el Secretario General, que al final de este Gobierno debe ahorrarse más de un 30 por ciento para dar ejemplo. Vamos a buscar cómo, en los tres años que quedan, se completa esa reforma administrativa. En buena parte la hicieron departamentos y municipios con la Ley 617, y la Nación no la hizo. Y es injusto imponerle a las entidades territoriales la obligación de reestructurarse cuando la Nación le da la espalda a esa obligación.

Entonces, la reforma administrativa es un gran paso. Lo estamos haciendo con criterio social. Salvo en las asociadas de Telecom, en donde tuvimos un problema jurídico, en las demás entidades donde se está adelantando la reforma administrativa, se ha aplicado el siguiente esquema social. Primero, se garantiza la estabilidad de la madre cabeza de familia sin alternativa económica, del discapacitado y del próximo a jubilarse. Segundo, aquellas personas por debajo del nivel de dirección que definitivamente salgan, son acogidas por un programa de renovación laboral, que les garantiza, hasta por un año, una compensación mensual de ingresos muy semejante al salario que venían devengando, con la condición de que estudien. Y eso está en plena marcha. Eso va a ayudar muchísimo. Entonces, la reforma administrativa es un gran esfuerzo apenas empezando, pero no suficiente.

Tenemos que apelar a la lucha contra la corrupción. Yo creo que es bien importante. Expedimos el Decreto 2170. Estamos cuidando celosamente que se aplique en todo el país. Ese decreto obliga a que antes de adoptar un pliego de condiciones haya un prepliego, que ese prepleigo se publique, que se atienda a la crítica ciudadana, que para adjudicar el contrato haya una audiencia pública, y que todo contrato del Estado tenga veeduría comunitaria.

Pero el Referendo es otro paso esencial en la lucha contra la corrupción. Desconocen allí el artículo que prohíbe que los condenados por delitos contra el patrimonio del Estado puedan regresar al Estado por nombramiento, por elección o por contrato. Todas estas reformas que hemos implementado son convenientes, necesarias, pero insuficientes. Entonces, nos toca afectar por Referendo gastos de funcionamiento.

¿A quiénes afecta la congelación de salarios? A una parte del sector público. Al sector privado no lo afecta. Es muy importante decirle a todo el pueblo trabajador de Bogotá que el sacrificio se le está pidiendo a una parte del sector público, que no se lee: “Solicítese ese sacrificio a los trabajadores del sector privado.”

Hace pocos días, alguien me preguntaba: ‘Presidente, ¿y ustedes cómo garantizan que el sector privado no siga el ejemplo, no congele salarios?’ Mi compromiso, que vengo a reiterar, enfrente de ustedes esta mañana, es reajustar el salario mínimo durante los años del Referendo. El Gobierno continuará reajustando el salario mínimo y eso garantiza que se cumpla el compromiso de no congelar los salarios en el sector privado.

Ustedes saben muy bien a quiénes se les pide el sacrificio en el sector público: a quienes tengan salarios y pensiones por encima de dos salarios mínimos. En la Nación, solamente el 29 por ciento de los funcionarios tiene salarios por encima de dos salarios mínimos. O sea que el 71 por ciento queda excluido.

Me han dicho que en la Alcaldía Mayor hay unos rangos salariales superiores a los de la Nación. Entonces, es posible que allí el porcentaje de personas que nos deba ayudar con su sacrificio sea mayor. Pero miren qué pasa: en muchas ciudades colombianas ha habido atrasos hasta de dos años, de tres años. La Guajira, hasta de 36 meses. Santa Marta, hasta 36 meses, para pagar parte de salarios, prestaciones, para pagar pensiones.

La Nación, Bogotá, Cundinamarca, han estado pagando cumplidamente, haciendo los reajustes año tras año, pagando a tiempo. ¿Qué estamos pidiendo? Estamos pidiendo un aporte. Es mejor hacer un sacrificio de aumento dos años, que exponernos a que la Nación llegue a estar en la situación del Chocó, sin plata para pagarle a los pensionados, sin plata para pagarle a los empleados. Eso sería dramático.

Hay unos atenuantes. Al congelar salarios, de todas maneras se pone un piso. Los ciudadanos que tengan esos salarios congelados no pueden afectarse si la inflación es mayor a lo que fue en el año 2002. Y si hubiera una inflación mayor, la diferencia queda descongelada.

El tema de las pensiones. Miren, guarden esta comparación que es importante. El año entrante, al Distrito, a los departamentos y municipios para educación y salud, la Nación les girará $14 billones. ¿Ustedes saben cuánto vale el cheque de la Nación para pensiones? Vale $9 billones 800 mil millones el cheque de la Nación para pensiones.

Al ritmo que está creciendo ese cheque, en pocos años la Nación va a tener que girar más para pago de pensiones que para atender educación y salud. El número de jubilados crece en un siete por ciento año tras año y se agotaron las reservas del Seguro Social. Veníamos insistiendo: ‘Se van a agotar, se van a agotar.’ Y no creíamos. Ya se agotan.

A partir de julio–agosto del año entrante, el Presupuesto Nacional tendrá que girarle mes a mes al Seguro Social, para que el Seguro Social le sume a las cotizaciones lo que le hace falta para pagarle a sus jubilados. ¿Por qué? Porque se agotaron sus reservas.

Entonces, ahí viene el tema de pensiones. ¿Qué hacemos en pensiones? Congelar parcialmente y desmontar regímenes privilegiados. Congelamos pensiones por encima de dos salarios mínimos. Pero, ¿ustedes saben esto? El 86 por ciento de los colombianos no tendrá congelación porque ellos tienen pensiones por debajo de dos salarios mínimos.

Y en salarios y pensiones hay dos escalas. Entre dos salarios mínimos y 25, la congelación es de dos años. Más de 25 salarios mínimos (Presidente de la República, Congreso, Magistrados de Altas Cortes), la congelación es de cuatro años. O sea que tenemos cero congelación, congelación por dos años y para aquellos con ingresos pensionales o salariales en el sector público por encima de 25 salarios mínimos, congelación de cuatro años.

¿Dónde va esa congelación? Nosotros no congelamos los recursos de educación y salud. Al departamento de Cundinamarca, se le girará la transferencia. Entonces, el departamento de Cundinamarca obtiene unos ahorros por el sacrificio que harán profesores, funcionarios públicos, por el esfuerzo que tienen que hacer para, con la misma cantidad de dinero, hacer los gastos de funcionamiento. Ese ahorro lo debe llevar el departamento de Cundinamarca a los fondos pensionales, Territorial de Cundinamarca, el sector salud y de los maestros. Entonces, es un ahorro para pagar las pensiones de los servidores públicos. Es una platica que ahorran servidores públicos hoy para pagar la pensión de antiguos servidores públicos y que va a servir para que los actuales servidores públicos, mañana, cuando se jubilen, también les puedan pagar sus pensiones.

¿Ustedes creen que hay derecho que cuando no hemos tenido dinero para pagar las pensiones de la gente pobre sigamos con regímenes privilegiados? Por eso se eliminan. Y se impone la norma de que, en adelante, no se puedan reconocer pensiones por encima de 25 salarios mínimos.

Aquí entro a hablar de los maestros. Llegó el ministro Juan Luis Londoño (Q.E.P.D) a la oficina y me dijo: ‘Presidente, vengo de reunirme con los maestros. La inmensa mayoría de los actuales maestros se jubilan antes de 2007. Ellos dice que por qué les van a quitar su régimen si están próximos a jubilarse’. Ministro, ¿qué propone? ‘Presidente, yo propongo que el Referendo diga: Se eliminan los regímenes privilegiados, pero a partir del año 2007.’ Así lo aprobó el Congreso.

Eso produce la consecuencia de que los maestros, próximos a jubilarse hasta el año 2007, se puedan jubilar con el antiguo régimen, que ese es un régimen bastante privilegiado. El único caso en el cual el desmonte es inmediato es en la Presidencia de la República. Porque yo le dije al ministro Juan Luis Londoño: Para evitar malos entendidos, cuando escriban ustedes en el texto que habrá un período de transición para el desmonte de regímenes privilegiados hasta 2007, exceptúen eso, advirtiendo o imponiendo la norma de que en el caso de los ex Presidentes de la República se aplicará tan pronto se apruebe el Referendo.

Y ya se firmó un decreto ley en virtud de la reforma pensional que dispone que, desde ahora mismo, los ex Presidentes de la República hacia delante, empezando por mi caso, tendrán que someterse al régimen ordinario de pensiones. En el año 2006, yo terminaré la Presidencia con 54 años de edad. Con el régimen actual, saldría con una pensión de cerca $16 millones. Con lo que se ha aprobado y con lo que se propone en el Referendo, tengo que esperar cumplir 62 años, tengo que seguir cotizando, ajustar las semanas de cotización y puedo aspirar máximo a una pensión de 25 salarios mínimos. Lo mismo le va a ocurrir a los congresistas, a toda la gente de Telecom, Ecopetrol, etcétera.

Algunos sindicatos han dicho que les afectamos el derecho a la negociación colectiva. Eso quedó resuelto en la Corte Constitucional. Los países tienen que manejar esos convenios de acuerdo a sus particularidades. Garantizar el derecho a la negociación, no quiere decir garantizar privilegios pensionales. Colombia tiene que escoger: o eliminamos los privilegios pensionales o seguimos quebrando las entidades del Estado. Ese es el dilema.

¿Qué más hicimos por los maestros? El Plan de Desarrollo aprobó un artículo inmensamente benéfico para los maestros. Les salva el Fondo Prestacional y obliga al Estado, como empleador de los maestros, a hacer las cotizaciones de seguridad social de los maestros. ¿Saben cuánto le cuesta eso al Estado el año entrante? $654 mil millones.

¿Qué más hemos hecho por los maestros? Todo el Referendo es una orientación en favor de la educación, del saneamiento básico. Los maestros no pueden pensar en la educación como que ellos fueran el único actor. Tienen que pensar que en la educación integralmente. Y la educación integralmente es la gran beneficiaria del Referendo.

Por eso, esta mañana vi una serie de pronunciamientos de directivos sindicales del magisterio contra el Referendo. Nosotros tenemos problemas. Por ejemplo, ahí decían que en la aplicación de la Ley 715 aprobada con antelación antes de llegar este Gobierno, todavía hay pagos que no se han hecho. Y eso es cierto. Y ese proceso de municipalización es muy complejo.

Por ejemplo, en mi departamento Antioquia había unas primas para los maestros que valían $60 mil millones al año y las desmontó la Ley 715. Y el Gobierno no ha podido resolver ese problema. No tenemos la facultad jurídica ni tenemos los recursos. Eso es cierto. Pero yo creo que esos problemas ahí van, mirando a ver hasta qué punto se pueden resolver.

Pero, este conjunto de normas que estamos proponiendo es un principio altamente benéfico para la educación.

Dice: “El Referendo atenta contra la democracia concentrando el poder políticos de los partidos oligárquicos, y excluyendo a la oposición y a las minorías.”

Lo primero es la manera como se está desarrollando este Referendo. Yo espero la noche del 25 de octubre poder decir: ‘Qué bueno que nadie se puedo quejar.’ Que Colombia les dé todo el espacio a los que quieran dar argumentos en favor del No, y a los que estén dando argumentos en favor de la abstención. Eso es lo primero que contradice este papelito.

Segundo, el Gobierno fue muy cuidadoso en que el umbral y la cifra repartidora organizaran la política, contribuyeran a eliminar la dispersión, pero sin afectar las minorías. Por ejemplo, en una votación de 10 millones al Senado, un umbral del seis por ciento, que exigiría que una lista para poder competir tuviera 600 mil votos, afectaría las minorías. Pero el umbral quedó del dos por ciento, de 200 mil votos. No las afecta, las ayuda, porque las obliga a organizarse.

El Congreso y el Gobierno han sido sumamente cuidadosos al procurar organizar la política sin afectar las minorías.

“Acaba con los organismos estatales de control, fomentando la corrupción.” Qué lástima que no pudimos acabar con todos. Por eso las contralorías departamentales y municipales, con honrosas excepciones, cuestan 170 mil millones al año y para poco han servido. Han sido, generalmente, organismos de reparto, de puja política, a ver qué grupo las controla para atender a sus amigos burocráticamente.

La Contraloría General de la Nación puede manejar eso. Y el Referendo dispone que lo maneje apoyándose en cooperativas, en universidades, en entidades asociativas. Y que al eliminar estas cooperativas territoriales, ese ahorro vaya a educación.

Miren, visionariamente estos distinguidos candidatos a la Gobernación de Cundinamarca y a la Alcaldía de Bogotá, han entendido que van a encontrar unos fiscos con dificultades. Si uno compara Bogotá con el resto del país, Bogotá está muy bien. Pero cuando uno compara Bogotá con su situación fiscal, con la problemática social, Bogotá necesita todavía millones de millones para resolver su problemática social.

Yo recorro el país, veo la crisis de Santa Marta, y digo: Bogotá es un paraíso. Pero enseguida se asoma uno a algunos sitios de Bogotá y uno dice: Falta mucho. Por eso, visionariamente han entendido que el Referendo les va a dar gobernabilidad. Porque los va a ayudar a mejorar la inversión social. Probablemente no en el año 2004, porque en el año 2004 el ahorro de contralorías hay que dedicarlo a pagar indemnización de funcionarios. Pero a partir del año 2005 sí les va a ayudar muchísimo.

Yo quiero desde Bogotá hoy convocar a todos los candidatos a todas las gobernaciones y a todas las alcaldías del país a que nos ayuden con el Referendo, porque van a encontrar unos fiscos convalecientes, muchos en cuidados intensivos, y el Referendo les ayuda a pasarlos adelante para que puedan gobernar.

He de ver a muchos de los alcaldes y gobernadores, al mes de posesionados, diciéndole a la gente: No les he podido cumplir porque esto está quebrado; recorriendo las oficinas del Gobierno Nacional: Presidente, Ministros, ayúdennos que yo me comprometí a esto y no he podido. Y uno sin Referendo les dice: ¿Y ayúdele con qué, si la situación de la Nación es peor?

Para la gobernabilidad de los años que vienen es fundamental este ahorrito del Referendo. Algunos han dicho: ¿Cómo van a eliminar las contralorías si eso es un paso atrás para la descentralización?

No. Nunca la descentralización ha tenido como elemento esencial los organismos de control. La descentralización es política, la descentralización es administrativa, la descentralización es fiscal. Pero los organismos de control no han sido elementos esenciales en la descentralización.

España. Toda esa lucha por la autonomía. Y ha habido momentos en que sólo ha tenido una Corte Nacional de Cuentas con 600 empleados para toda la Nación, que también hacen fiscalización en las autonomías.

En fin. Este papelito tiene muchos puntos, pero yo me haría muy extenso. ¿A quién favorece el Referendo? Oigan esto: “A los corruptos. A los corruptos porque al ser pillados en el delito y condenados por la ley, si devuelven la utilidad robada nuevamente, pueden ser elegidos y desempeñar cargos públicos”. Eso no es cierto.

El Referendo dice categóricamente: “Condenados por corrupción contra el patrimonio del Estado”, y no abre la posibilidad de que devolviendo lo que se robaron, puedan recuperar la capacidad de ser elegidos, nombrados o contratados por el Estado. Eso no es cierto.

“A la banca internacional garantizándoles el pago de la impagable deuda externa”. Colombia tiene unos compromisos de deuda sumamente grandes en los años que vienen. Nosotros estamos renegociando eso a la manera colombiana: cambiando títulos que se van a vencer rápidamente por títulos de largo plazo, buscando generar confianza en la economía colombiana para rebajar el costo.

Este año, Colombia es el país más privilegiado con desembolsos del Banco Mundial y del Banco Interamericano. Para nosotros poder estar a toda hora muñequeando con estos organismos para favorecer a Colombia, también tenemos que dar señales inequívocas de buen manejo económico.

“A los partidos oligárquicos y progringos porque niegan la representación política de la oposición y de las minorías”. Ya expliqué lo de las minorías y lo de la oposición.

“A los monopolios económicos que también congelarán los salarios a los trabajadores”. Ya lo hemos explicado.

“Al Gobierno neoliberal de Uribe, quien se verá fortalecido en su empeño de entregar la soberanía nacional en el ALCA y pretende reelegirse como Presidente cuatro años más”. Bueno, de mi siempre han dicho cositas a lo largo de mi carrera pública, entonces esta dejémosla quieta sin responder.

El Referendo no tiene nada populista. Aprobar un Referendo en los términos en que este Referendo está planteado, exige mucha responsabilidad. La aprobación del Referendo puede dar gran confianza internacional.

Yo me he puesto en la simulación de pensar como analista financiero el día siguiente del Referendo, con el Referendo aprobado, y el primer raciocinio que haría sería este: responsables los colombianos. Con ese problema de terrorismo y de pobreza y desempleo y vea lo que aprobaron, responsable pueblo y eso se tiene que traducir en oportunidades.

Y otro tema: el intangible del Referendo. Está movilización de colombianos que ustedes encabezan en Bogotá y Cundinamarca, nos está dando la oportunidad de crear una gran conciencia nacional contra la cultura de la corrupción.

La sola circunstancia de aceptar estas tesis, de movilizar al país en contra de la corrupción y en contra de la politiquería, va a traerle al país un enorme beneficio. Yo creo que el país en materia de conciencia pública, de cultura política contra la corrupción y contra la politiquería, es diferente antes o después del Referendo. Ese es un intangible bien importante.

El Congreso. Algunos dicen: ‘es que Uribe propuso Congreso unicameral de 160’. Es cierto y yo tengo que darle la cara al país, y no lo pude sacar así, no tuve la fuerza en el Congreso. Muchos congresistas que contribuyeron en mi elección me dijeron: ‘estamos de acuerdo con reducirlo pero que siga siendo dos cámaras’. Entonces cuando empezaron a hacer el ejercicio de los números de integrantes para dos cámaras, dijeron: ‘si tuviéramos un Congreso de una sola cámara, es posible que en Colombia funcione con 160; pero un Congreso de dos cámaras, mínimo necesita 218’. Eso es diferente a lo que yo propuse, pero hay un avance.

Hoy el Congreso tiene 268, pero si aplicáramos la Constitución en debida forma, tendría 320, porque la Constitución define un crecimiento en la Cámara de Representantes en el número de sus integrantes, proporcional al crecimiento de la población. Y la composición de la Cámara hoy está definida por el número de ciudadanos que tenía Colombia en 1985. Con el número de hoy, 2003, tendríamos que tener 320 congresistas y seguiría creciendo la composición del Congreso.

Aquí queda con 218 y se congela. Ocurra lo que suceda en adelante con el volumen poblacional de la Patria, tendremos un Congreso de 218. Pero a ese Congreso se le congela el salario cuatro años, a ese Congreso se le desmontan privilegios como el régimen privilegiado de pensiones, y se desmontan definitivamente los auxilios. Con los auxilios hay una cosa bien importante: se prohíben en el Congreso y también en las asambleas y en los concejos. El Referendo ha dado unos pasos muy importantes para impactar también la política local.

El pago de auxilios se sanciona en cabeza del integrante de corporación que los tramite y en cabeza del funcionario público que los otorga. Eleva esa conducta a la causal de pérdida de envestidura y la pérdida de investidura, que hasta hoy ha operado apenas en el Congreso, definitivamente se extiende a asambleas y a concejos. Entonces ahí tenemos que hacer concordante ese artículo con el de las audiencias públicas.

El Director de Planeación Nacional ha celebrado 64 audiencias en Colombia, para discutir la racionalización de partidas del presupuesto. Ese es un anticipo de lo que propone el artículo cuarto del Referendo.

Si la memoria no me traiciona, el tema de las audiencias públicas lo propuso el honorable senador Rafael Pardo y finalmente lo acogió el Congreso y el Gobierno lo comparte. A mí me parece sano, porque vamos a establecer la diferencia entre el auxilio y la audiencia.

Imagínense ustedes que el doctor Mojica sea congresista hoy y diga: ‘Presidente, yo le voto tal proyecto pero me da una partidita de $40 millones para hacer un edificio en tal pueblo’. Yo le digo: ‘bueno, doctor Mojica, llamo al Ministro de Hacienda, a la Dirección de Presupuesto y le digo: ‘consígase esa platica de alguna manera que este voto se necesita’. Pero me está pidiendo la platica puede ser para un edificio de un colegio. Puede ser que quede bien y puede ser que lo contraten bien. En otros casos la platica va amarrada, le llega al alcalde y me lo contrata con fulano. Y son innumerables los casos que se conocen, que parte va finalmente a unas arcas privadas por los caminos tortuosos de la corrupción.

Y en el evento de que el doctor Mojica y yo manejemos ese acuerdo transparentemente, se afectan varias cosas: se afecta la independencia del Congreso. Yo creo que hemos avanzado mucho este año en tener un Congreso independiente para criticar al ejecutivo. La crítica incomoda pero es necesaria para la democracia. Y se afecta también la planeación, porque muchas veces se entregan esos dineros sin rigor de prioridades.

La audiencia pública es muy útil, dispendiosa, difícil, hay que tener paciencia y vocación democrática. Discutir en una audiencia pública cómo se asignan unos recursos presupuestales, es muy difícil. Es más fácil sacar el bolígrafo, ejercitar poderes omnímodos y decir como funcionario: ‘la plata se gasta así o asá y no más. Aquí hay que someterse a una discusión. A mí me gusta. ¿Por qué? Porque cuando el pueblo conozca todas las cifras, los políticos no podemos mentirles más.

Esas audiencias van a facilitar un manejo popular de los presupuestos, van a ampliar la base colombiana de conocimiento de las finanzas públicas. Consecuencia: más difícil engañar al pueblo. Va haber más participación popular en prioridades y también va haber más conciencia de limitaciones. Cuando la ciudadanía conozca todas las limitaciones, también todo el mundo va a moderar sus expectativas. Yo creo que es bueno desde todo punto de vista.

Algunos han dicho: ‘¿para qué Referendo para implantar el voto público, para prohibir los suplentes?’. Nunca pudimos implantar el voto público. Nunca. Años y años tratando de sacarlo adelante. Ahora se aprobó una reforma política porque había la presión del Referendo. ¿Cuántas reformas políticas se habían ahogado? Yo me pregunto: ¿qué habría pasado con las propuestas de reforma política si no hay un Referendo caminando?.

Y el voto público nunca se ha aprobado. Es muy importante que los colombianos puedan prender la televisión y enterarse cómo votan sus parlamentarios y sus concejales y sus diputados, para hacer control político.

Los suplentes. Ya la constitución del 91 los había eliminado y los revivió el Congreso por norma constitucional. En 1998 el país eligió 267 congresistas y en ese cuatrienio hasta el año 2002, oficiaron 500. Muchos han entrado allí por el carrusel pensional. Le dicen a quien encabeza la lista: ‘le doy $100 millones para la campaña, póngame de cuarto, no hablo de elegirlo sino a usted, pero me deja asistir seis meses para ganar mi pensión o para mejorarla’. Eso no puede seguir.

Entonces a alguien que le faltaba seis meses para pensionarse y aspiraba a una pensión de dos millones, entró seis meses al Congreso (los que votaron por esa lista no sabían que estaba votando por él porque no conocía sino la cabeza), y salió con una pensión, no con la de dos millones que aspiraba, sino con la pensión de once millones del Congreso. O alguien que tenía una pensión de 600 mil pesos, entró un rato al Congreso, la tuvieron que revisar y dio el brinquito de 600 mil a once millones. Eso no puede seguir.

El Presidente Turbay Ayala me decía una vez, con todo el talento político que lo caracteriza, me decía: ‘hombre, Álvaro, conozca muy bien a los congresistas por nombre propio, porque ellos muchas veces le exigen a uno más el reconocimiento que los propios contenidos del discurso’. Y yo he hecho ese esfuerzo. Hoy me declaro vencido. Entran tantos suplentes que, en cada nueva reunión que tengo con las bancadas parlamentarias, se ha cambiado la composición y es imposible ya reconocerlos a todos y memorizarlos. Y cambia la orientación programática del Congreso y no hay manera de definir bancadas. Entonces, eso que lo había eliminado el Constituyente, lo revivió el Congreso. Estoy seguro que eliminándolo el pueblo, no habrá Congreso que se atreva a revivirlo.

Muchas gracias”.

 

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