Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre

Octubre

Noviembre

Diciembre

 
 
 
Año 2006 | 2007
2
15
29
20 de julio

Dice el Cardenal Pedro Rubiano Sáenz

NUESTRO GRITO POR LA DEFENSA DE LA VIDA TIENE QUE VOLVERSE PERMANENTE

Bogotá, 20 jul (SNE). La multitudinaria manifestación de los colombianos realizada el pasado 5 de julio, de rechazo a la violencia, de repudio al asesinato de los diputados del Valle del Cauca, de exigencia para que las personas secuestradas regresen a sus hogares, de respeto a la vida y a la libertad, tiene que volverse permanente. Así lo consideró este viernes el Cardenal Pedro Rubiano Sáenz, Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia.

En la Homilía pronunciada durante el Te Deum que se celebró en la Catedral Primada, con ocasión del Día de la Independencia, el Cardenal Rubiano Sáenz dijo que la solidaridad tiene que extenderse también a las familias de los soldados y policías que han ofrendado sus vidas por defender los derechos de los colombianos.

“El pasado 5 de julio, cuando multitudinariamente los colombianos manifestamos nuestro total rechazo a la violencia, y de manera especial, el repudio al asesinato de los diputados del Valle del Cauca y la exigencia a la insurgencia, para que devuelva a sus hogares a todas las personas que tienen secuestradas, exigimos, y esto tiene que ser permanente, el respeto por la vida y por la libertad, y nuestra solidaridad tiene que extenderse también a las familias de los soldados y policías que han ofrendado sus vidas para defender la libertad y el orden constitucional”, explicó.

De acuerdo con el Cardenal Arzobispo de Bogotá, mientras el Grito de Independencia de hace 197 años se celebra como el origen de nuestra vida republicana y como símbolo de la independencia nacional, el Grito de hace unos días es de “fe en el valor de la libertad personal y en defensa del derecho a la vida digna, menoscabado en forma gravísima por el abominable crimen del secuestro”.

Al respecto dijo que es “obligación moral” considerar el secuestro como “un crimen abominable que, en ningún caso, ni bajo ninguna condición, es aceptable o justificable, y que siempre es repudiable y condenable, posición compartida por la inmensa mayoría de los colombianos”.

El Cardenal Rubiano advirtió que mientras existan compatriotas que padezcan la condición del secuestro, los colombianos no podemos prepararnos dignamente para la celebración del bicentenario de nuestra Independencia nacional, que se celebrará el 20 de julio del año 2010.

LLAMADO A LOS SERVIDORES PÚBLICOS

El Cardenal invitó a los servidores públicos, y de manera especial a los senadores y representantes que este viernes iniciaron una nueva legislatura, así como los diputados de las Asambleas Departamentales, los concejales y los ediles municipales, a cumplir con el deber y obrar como delegados del pueblo que los eligió.

Sostuvo que el bien común obliga a todos, pero especialmente a quienes detentan algún grado o forma de autoridad. “De ahí la necesidad de proceder siempre en el ejercicio de sus funciones con una pulcritud a toda prueba, con una conducta absolutamente transparente e irreprensible, éticamente inmaculada y alejada totalmente de toda forma de corrupción”, sostuvo.

ESCLARECER LA VERDAD Y ADMINISTRAR JUSTICIA

En relación con las acusaciones que pesan sobre algunos miembros de las clases políticas, confió en que “las autoridades judiciales, en quienes todos los ciudadanos tenemos puestas las esperanzas de que cumplirán con su delicada misión, puedan esclarecer la verdad y administrar justicia”.

“Así como ciertamente debemos exigir que se cumpla la ley con los culpables, al mismo tiempo debemos defender el derecho a la presunción de inocencia”, puntualizó el Cardenal Rubiano Sáenz.

Al Te Deum en Acción de Gracias, celebrado en la Catedral Primada con motivo del Día de la Independencia, asistieron el presidente Álvaro Uribe Vélez, el Nuncio Apostólico, el Cuerpo Diplomático acreditado en Colombia, Ministros del Despacho, Altos Mandos militares y policiales, congresistas de la República y otras personalidades.

Imprimir

Linea de Quejas y Reclamos 01800-913666

© 2003 PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA