Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Septiembre

Octubre

Noviembre

Diciembre

 
 
 
Año 2006 | 2007
10
17
24
31
8 de junio

RUEDA DE PRENSA DEL PRESIDENTE URIBE DESDE WASHINGTON

Washington, 8 jun (SNE). La siguiente es la rueda de prensa ofrecida este viernes por el presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, en el marco de su visita a los Estados Unidos.

Introducción del presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez: En un país de opinión como es Colombia y en amplios círculos de la comunidad internacional y en los gobiernos democráticos del mundo, un gesto humanitario como el que hemos hecho en favor de la liberación de los secuestrados, en favor de la paz, es un gesto que llama la atención y que explica por qué esa política nuestra tiene tanta respetabilidad.

Hemos hecho ese gesto humanitario pensando en la liberación de todos los secuestrados, de la doctora Ingrid Betancourt, colombiana que tiene también nacionalidad francesa, de los integrantes del Congreso de Colombia, de los diputados que están secuestrados, además de la doctora Clara Rojas, que tuvo un niñito en el cautiverio, ese niñito ha sido separado de la mamá, todos estos secuestrados han sido torturados, tratados como trataron a los judíos en los campos de concentración.

El niñito de la doctora Clara Rojas perdió la libertad antes de nacer, es una reminiscencia de las peores expresiones de la esclavitud, de ese período anterior a la liberación de los vientres de las esclavas. Y por supuesto, la liberación de los tres norteamericanos.

En Colombia cuando nuestro Gobierno empezó se daban alrededor de 3 mil secuestros por año. Eso se ha reducido a 370, queremos llegar a cero, 370 que todavía se dan especialmente en áreas remotas del país.

Pregunta sobre niveles de seguridad en Colombia.

Presidente de Colombia: ¿Tú de dónde eres? ¿Cuándo fue la última vez que estuviste en Colombia? Anda a Colombia, recorre el país, pregúntale a la gente de todas las regiones de Colombia qué era el país hace cinco años y qué es el país ahora.

El país ha mejorado enormemente. Lo dicen los compatriotas de todas las regiones. No estamos viviendo en un paraíso. Como dijera ayer en nobles palabras el gobernador del Valle del Cauca, el doctor Angelino Garzón, no estamos en un punto ideal, pero hemos mejorado enormemente. El país estuvo durante muchos años con un Estado totalmente descuidado de su deber de proteger a los ciudadanos. Los ciudadanos estuvieron primero en poder de las guerrillas marxistas terroristas. Después llegaron los grupos paramilitares a desalojar esas guerrillas. Y los ciudadanos quedaron finalmente entre dos acciones terroristas: la acción terrorista guerrillera y la acción terrorista paramilitar.

Las guerrillas marxistas, y es un tema que hay que estudiar en Colombia, practicaron allá la combinación de las diferentes formas de lucha. Era yo estudiante de la universidad pública, y las guerrillas marxistas adelantaban asesinatos y al mismo tiempo penetraban el movimiento estudiantil, sectores del periodismo, de la política. Después llegaron los paramilitares y hicieron lo mismo.

Muchas empresas colombianas, como muchos ciudadanos colombianos, tuvieron que vivir sometidos o a guerrilla o a paramilitares o a ambos. Eso es lo que venimos superando en Colombia.

Ahora este país está mejorando, saliendo de esa tragedia en la que vivimos tantos años. Cuando nosotros empezamos en Colombia –y esto hay que repetirlo diez veces 200 veces al día–, cuando nosotros empezamos este Gobierno, en Colombia, de acuerdo con las fosas que ahora se están encontrando, se habían presentando años de 35 mil asesinatos. El año pasado fueron 17 mil. Todavía mucho, muy alto, quisiéramos cero. Pero venimos de 35 mil.

Años en los cuales se asesinaron 15 periodistas. Este año no han asesinado uno solo.

Años en los cuales desalojaron 400 alcaldes de sus alcaldías, en un país con 1.098 municipalidades. Este año no han desalojado uno solo.

Años en los cuales fueron asesinados 256 entre líderes sindicales y profesores. Este año han muerto 9 profesores en diferentes regiones del país y dos líderes sindicales. Un líder sindical del sindicato de prisiones. La justicia ha dicho que esa muerte no tiene relación con su actividad sindical. Y un sindicalista que estaba con las Farc en armas, en este grupo terrorista, en el departamento de Sucre, enfrentando a la Fuerza Pública. Fue dado de baja en un combate de la Fuerza Pública contra las Farc, el 3 de mayo, en el norte del país, en Sucre.

El Gobierno nuestro, con un antecedente que es mi plataforma política del 2002, se propuso y se ha propuesto la Seguridad Democrática para todos los colombianos. Nos hemos dado en la tarea de proteger sindicalistas, de proteger a todos los colombianos. Hoy bajo protección individual hay en Colombia 6 mil personas, de las cuales 1.500 son líderes sindicales.

Me preguntan por la impunidad. Claro, con 35 mil asesinatos, en un país que tiene 43 millones de habitantes, no hay justicia que pueda. Lo primero que se requiere para superar la impunidad es una acción de la Fuerza Pública para disuadir a los criminales. Creo que con la reducción del asesinato, con la mayor protección a la ciudadanía, se ha presentado un fenómeno muy importante: hoy es más operable la justicia que antes. Entre otras cosas, la gente ha perdido el temor a denunciar.

Y nosotros hemos introducido una serie de reformas: el régimen penal acusatorio, la oralidad, la reforma de los códigos, el apoyo adicional a la Fiscalía, que el año pasado costo 70 millones de dólares. Por primera vez la Corte Suprema de Justicia tiene su propio cuerpo de investigación. Adicionalmente en el Plan Nacional de Desarrollo, una ley para proyectar inversiones para un cuatrienio, se incorpora otro artículo para fortalecer más la justicia.

En los últimos meses ya se han dado las primeras 37 sentencias que condenan a 59 personas por ser responsables de asesinatos de trabajadores, de asesinatos de sindicalistas.

Yo tengo la siguiente percepción: cualquier empleador de Chiquita o de cualquier empresa que cometa un crimen, hay que llevarlo a la cárcel con toda la severidad. El Gobierno de Colombia respeta a la justicia y apoya a la justicia.

Adicionalmente creo que quienes han asesinado a los trabajadores colombianos no son los empresarios. Y lo digo aquí en los Estados Unidos. Quienes han asesinado trabajadores son los guerrilleros y los paramilitares. Los guerrilleros llegan y le dicen a un trabajador: usted es colaborador de los paramilitares, y lo asesinan. Los paramilitares han hecho lo mismo: usted es colaborador de la guerrilla, y lo asesinan.

Nosotros, que hemos tenido esta tendencia tan positiva de disminución de asesinatos de trabajadores y profesores, encontramos que el año pasado se nos presentó una dificultad adicional: el enfrentamiento entre las dos guerrillas. Entonces una guerrilla en el departamento de Arauca llegaba donde un líder sindical de un hospital y le decía: usted trabaja con el Eln, la otra guerrilla, y lo asesinan. Y el Eln llegaba donde un líder sindical de los maestros y le decía: usted trabaja con las Farc, la otra guerrilla, y lo asesinan.

Esa tragedia que vivió Colombia es la que estamos superando. Hoy hay debate porque la tragedia se está superando. Cuando vivimos todos esos años en los cuales la tragedia sería derrotarnos, había quejumbre en silencio. Hoy hay debate en voz alta, porque la gente ha perdido el temor a denunciar, porque ven que estamos saliendo de la tragedia. La estamos superando.

Hay que preguntarse: ¿quién mata a los trabajadores y quién secuestra a los empresarios? Han sido guerrillas y paramilitares quienes han matado a los trabajadores y quienes han secuestrado a los empresarios. No han sido los empresarios quienes han matado a los trabajadores ni han sido los trabajadores quienes han secuestrado a los empresarios. Esa tragedia de matar a los unos y de secuestrar a los otros, es lo que estamos superando.

Colombia, en medio de grandes dificultades, tiene responsabilidad social. Y uno ve en muchas empresas colombianas, en la mayoría, unas relaciones cristianas, fraternas, entre empleadores y trabajadores. Entonces eso es lo que tenemos que reivindicar en Colombia y aquí en los Estados Unidos.

A mí me ha acompañado aquí, además del señor Gobernador del Valle del Cauca, compañía que tanto agradezco porque él ha tenido unos puntos de vista políticos diferentes a mi persona, una delegación muy importante del Honorable Congreso, donde esta el señor presidente de la Comisión Primera de la Cámara, Tarquino Pacheco, nuestro presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales, hijo del departamento de Nariño, una de las zonas más afectadas por la violencia, y un grupo muy distinguido de parlamentarios y de empresarios que pueden dar testimonio de que, si bien no estamos en el paraíso, estamos superando la tragedia que ha vivido Colombia.

Ahora, no nos sigan mirando desde afuera, visiten en país. Pero visítenlo hablando con todo el mundo. Una de las quejas que he recibido es que cuando van visitas de los Estados Unidos a Colombia, se reúnen simplemente con sectores muy críticos y muy radicales que nada reconocen. Por ejemplo, nunca visitan las empresas de los Estados Unidos que hay en Colombia, para darse realmente cuenta de cómo son las relaciones de esas empresas con los trabajadores.

Pregunta sobre la evaluación de la visita del Presidente Uribe a Estados Unidos.

Presidente de Colombia: Yo no hago evaluaciones. Simplemente hay que trabajar. Lo que decía mi abuela, lo que decía mi mamá: la constancia vence lo que la dicha no alcanza. El Libertador Bolívar solía decir algo que tenemos hoy como pancarta en todos los cuarteles del Ejército de Colombia: “Dios da la victoria a la constancia”.

Cuando uno está cansado de repetir, apenas lo empiezan a escuchar. Y yo no me voy a cansar de repetir: constancia, dedicación. Esto es sin flojera. Esto es acostándose preocupado y levantándose animado.

Pregunta sobre avances en materia del TLC.

Presidente de Colombia: Ahí lo vamos consiguiendo poco a poco, pero se necesita opinión pública. En los Estados Unidos, como en Colombia, es muy importante la opinión pública.

Esta noche le voy a decir al Alcalde de Nueva York: mire el esfuerzo que está haciendo en Colombia contra la droga, para que no envenenen con droga a los niños de Nueva York. Y le voy a decir: el TLC nos permite desarrollar cultivos, por ejemplo para producir biocombustibles que sean reales alternativas a la droga. Para que Colombia pueda frenar la producción de droga, el envío de droga a países como los Estados Unidos.

Es muy importante que la opinión pública norteamericana sepa que antes de nuestro Gobierno allá asesinaban 35 mil personas al año, que todavía es alto, pero que el año pasado fueron 17 mil.

Que la opinión pública norteamericana sepa lo que estamos haciendo en la protección de trabajadores.

Que la opinión pública norteamericana sepa que el desempleo en Colombia estuvo en el 20 por ciento y que ahora esta entre el 11 y el 12.

Que la opinión pública norteamericana conozca que estamos haciendo un gran esfuerzo para aumentar la afiliación a la seguridad social, y que esa afiliación en este Gobierno nuestro ha crecido en un 35 por ciento.

Que la opinión pública norteamericana sepa que el sector exportador es el que crea empleos de la mejor calidad, de los mejores salarios, con afiliación a la seguridad social.

Que la opinión pública norteamericana sepa que Colombia es el único país del mundo que no tiene límite para extraditar narcotraficantes. En nuestro Gobierno se han firmado 595 órdenes de extradición. De ellas 535 para los Estados Unidos.

Entonces me da la impresión que lo que pasa es que hay un sector que desde Colombia, además de decir la verdad, distorsiona la verdad. Y quienes percibimos que el país ha mejorado, no hemos hablado con suficiente fuerza, con suficiente constancia, y lo vamos a tener que hacer.

Meda la impresión que el Congreso de Estados Unidos quiere que se pronuncie la opinión. Quiere entender que este no es un problema solamente de materia, sino también de percepción. Y hay que buscar que la opinión pública norteamericana perciba el mejoramiento que se da en Colombia. Reconocemos que falta mucho, no estamos en un paraíso, pero hemos mejorado sustancialmente.

Pregunta sobre una carta suscrita por congresistas demócratas.

Presidente de Colombia: No conozco, no conozco esa carta. Ayer hablé ampliamente con el senador Patrick Leahy, y nada de eso me dijo. Tuve una conversación con él, creo que cerca de una hora.

Pregunta sobre las relaciones de Colombia con Estados Unidos.

Presidente de Colombia: Esa es una pregunta frívola. ¿Tú conoces a Colombia? ¿Conoces la historia de Colombia con los Estados Unidos? ¿No? Entonces te voy a decir lo siguiente: anda a Colombia, habla con todo el mundo, entérate de cómo ha evolucionado el país, y entérate de otro tema: Colombia ha tenido unas relaciones de Estado a Estado con los Estados Unidos. Siempre hemos buscado lo que se llama aquí la “aproximación bipartidista” de los Estados Unidos a Colombia. El Plan Colombia empezó en la administración demócrata del Presidente Clinton y ha continuado en la administración republicana del Presidente Bush. Nuestro Gobierno, en estos cinco años, cada vez que ha venido a Estados Unidos ha buscado por igual a demócratas y a republicanos, sin detenerse a examinar quiénes son las mayorías del momento.

Pregunta relacionada con Francia y el Grupo de los Ocho (G-8).

Presidente de Colombia: Yo no voy a entrar a referirme a la política interna de Francia. Simplemente, y lo relaciono con una pregunta anterior que me hizo la niña de W Radio, creo que el G-8 ha comprendido la dimensión de nuestro gesto humanitario.

Nosotros, que hemos tenido una política de seguridad firme sin claudicaciones, acabamos de liberar 150 personas de las Farc, más el señor Rodrigo Granda. Como lo dije, la decisión de liberar 150 personas fue una decisión unilateral nuestra, del Gobierno de Colombia, para dar ese gesto humanitario. Y el señor presidente (de Francia, Nicolás) Sarcozy, como lo he dicho a los colombianos, me pidió que adicionalmente se liberara al señor Rodrigo Granda. Lo hicimos, como una muestra de nuestra vocación humanitaria, como una muestra adicional de que nuestra política de seguridad para derrotar el terrorismo, es una política que merece toda la respetabilidad que ha ganado, porque es una política democrática, firme, humanitaria.

Pregunta sobre declaraciones de Rodrigo Granda.

Presidente de Colombia: Tú conoces muy bien a Colombia y tú tienes la propia respuesta. De mí la única respuesta que obtienes es la siguiente: dimos un gran paso por la paz. Dimos un gran paso por la liberación de los secuestrados.

El segundo paso de nuestro Gobierno es prudencia. Por eso con esta respuesta quiero dar ejemplo para que nadie en el Gobierno nuestro entre ahora en este tipo de controversia.

Nosotros le dijimos al señor Rodrigo Granda: usted va a ser liberado de la cárcel. Usted ha dicho que no se desmoviliza de las Farc. El Gobierno respeta eso. El Gobierno le pide que no participe en secuestros. El Gobierno le pide que no participe en asesinatos. El Gobierno le pide que esté atento a cualquier requerimiento del Paraguay. El Gobierno le pide que sea gestor de paz, que le de la cara a los colombianos, a la comunidad internacional, a la prensa, a los partidos políticos, a la Iglesia, en una tarea gestora de paz. Eso fue lo que el Gobierno le pidió a Rodrigo Granda, en las reuniones que tuvo con el doctor Luís Carlos Restrepo, Alto Comisionado de Paz, antes de la liberación, antes de salir de la cárcel.

Hecho ese gesto por parte del Gobierno, el Gobierno no puede ahora entrar en controversia. Ninguno de mis compañeros de Gobierno ni yo podemos entrar a controvertir ahora las declaraciones que está haciendo el señor Rodrigo Granda. Nuestro primer gesto fue un gran gesto humanitario. Nuestro segundo gesto es prudencia.

Pregunta sobre posición de algunos congresistas demócratas.

Presidente de Colombia: La representante Linda Sánchez estuvo el domingo en Colombia, en un consejo comunitario nuestro, con las comunidades afrocolombianas que viven en zonas muy pobres, como la zona del Pacífico, y allá estuvieron otros cinco congresistas de los Estados Unidos, que percibieron el espíritu democrático de nuestro Gobierno que se expresa todos los días, porque es un Gobierno que lleva cinco años en permanente diálogo popular con el pueblo nuestro. Un Gobierno que ejerce una modalidad de Estado comunitario, en permanente contacto con el pueblo colombiano. Y mañana vamos a tener una nueva reunión en la ciudad de Nueva York con la comunidad colombiana residente allí.

Pregunta sobre recursos del Plan Colombia.

Presidente de Colombia: A caballo regalado no le mires el diente.

Pregunta sobre la relación entre la excarcelación de guerrilleros y la política de Seguridad Democrática.

Presidente de Colombia: Mientras el hacha va y viene, la mano descansa. Un gesto humanitario le da respetabilidad a la política de Seguridad Democrática, muestra que es democrática, muestra que nuestra política de seguridad es una política que no es un fin en sí mismo, es un medio para un fin superior que se llama la paz.

Creo que a la paz se llega a partir de una política de seguridad firme, no a partir del apaciguamiento a los terroristas. Nosotros hemos tenido o tenemos una política de seguridad firme, cuya respetabilidad se aumenta cuando hay gestos humanitarios, como el gesto que acabamos de tener.

Pregunta sobre la necesidad del TLC y las preferencias arancelarias para Colombia

Presidente de Colombia: Colombia, con la pobreza que tiene, con el problema de drogas, Colombia necesita tratados rápidamente. Esta ha sido una historia muy larga. El Gobierno del presidente López Pumarejo, a principios de los años 40, negoció un tratado con los Estados Unidos, que se inaplicó, justamente por la guerra. Desde allá viene la historia de este tratado.

Yo he dicho: nosotros somos receptivos a las reformas que haya que introducirle, pero lo necesitamos, Dios quiera, sin mayores demoras.

Las preferencias. Las preferencias las necesitamos como un puente entre el 30 de junio, cuando habrán de vencer, y la aprobación e implementación del tratado.

Las preferencias tienen restricciones. Los inversionistas ven en las preferencias una decisión unilateral de un país que no da certeza hacia el futuro. Luego los inversionistas se abstienen de invertir. Y nosotros necesitamos en Colombia para generar buenos empleos, con afiliación a la seguridad social, altas tasas de inversión. Además las preferencias no incluyen todos los productos.

Por eso hemos dicho: la urgencia es el tratado, las preferencias son un puente.

Pero también hemos hablado con fraternidad con la Comunidad Andina. Hemos dicho: respetamos las decisiones de Ecuador y Bolivia, que no han negociado el tratado con los Estados Unidos. Y cuando nos preguntaron ayer qué pensábamos de la solicitud ecuatoriana y de la solicitud boliviana de tener para ellos preferencias de largo alcance, dijimos: apoyamos a nuestros hermanos ecuatorianos y bolivianos en su solicitud al Congreso y al Gobierno de Estados Unidos para tener unas preferencias unilaterales de larga duración.

En el caso de Perú y Colombia, reclamamos la aprobación de los tratados de comercio, y pedimos las preferencias como un puente, como un mecanismo transitorio.

Pregunta sobre contribución del Plan Colombia.

Presidente de Colombia: Si usted observa la violencia en Colombia, ve una gran disminución. El país, por primera vez en muchos años, está alegre, con optimismo de que podemos salir adelante. Se ha aumentado la confianza en los colombianos y de la comunidad internacional en Colombia, gracias a la disminución de la violencia.

Cuando nuestro Gobierno empezó, Colombia recibía vía aérea 500 mil visitantes internacionales al año. El año pasado recibió millón 50. Este año puede recibir millón 300 mil, solamente por vía aérea. Eso demuestra cómo la declinación de la violencia produce el aumento de la confianza en nuestro país.

Eso es algo muy importante. Y por supuesto, el Plan Colombia ha contribuido. Porque el gran factor generador de violencia, el gran factor de sustentabilidad del terrorismo en Colombia, ha sido la droga. Y en Colombia se observa hoy una economía de droga disminuida.

Yo recorro ciudades colombianas. Voy a Cartagena y pregunto: ¿todos esos edificios y esos hoteles que se están construyendo, son del narcotráfico? Y me dicen: son de dueños de dineros honestos.

Voy a Medellín y digo: ¿toda esta recuperación de la ciudad se le debe al narcotráfico? Y me dicen: no, son dineros honestos.

Pregunto lo mismo en Bogotá y me dan idéntica respuesta.

El narcotráfico compraba grandes áreas en zonas rurales colombianas. Voy a la Costa Caribe, al norte del Valle del Cauca, al Quindío y pregunto: ¿ha continuado el narcotráfico comprando las extensiones rurales? Y me dicen: dejaron de hacerlo.

Porque en Colombia además hay una ley de confiscación muy severa.

Entonces nosotros vemos hoy en Colombia, por fortuna, un descenso de la economía del narcotráfico, y un aumento de la economía lícita.

Es muy importante mirar que Colombia va a completar tres años con inversión extranjera directa, superior a 6 mil millones de dólares por año. Eso no lo había visto, eso es muy importante: inversión honorable, inversión transparente.

Y el Plan Colombia ha ayudado a eso. Por eso vemos de mucha importancia la continuación del Plan Colombia.

Pregunta sobre los recursos para sostener la política de Seguridad Democrática.

Presidente de Colombia: Es bien importante la pregunta para decirle a Estados Unidos lo siguiente: Colombia en este Gobierno ha hecho grandes esfuerzos para pedirles a los contribuyentes de mayores recursos que paguen la seguridad.

En el año 2002 derramamos un impuesto a los patrimonios de los sectores ricos de la Nación para financiar la seguridad. En diciembre, el Congreso de la República aprobó un impuesto al patrimonio que vale cuatro billones de dólares, cuatro billones de dólares, cuatro mil millones de dólares. Se le cobra solamente a los sectores más ricos de la Nación, para poder financiar la seguridad.

Eso me da la oportunidad de responder a un reclamo norteamericano. Cuando yo empecé el Gobierno aquí me decían: es que los ricos de Colombia no hacen esfuerzos. Ahí ven ustedes la dimensión del esfuerzo que se está haciendo.

Entonces en Colombia estamos haciendo un enorme esfuerzo, como es este impuesto que se acaba de derramar a los sectores más ricos, que vale cuatro billones de dólares. ¿Para qué? Para completar nuestra política de seguridad. Porque esa ausencia del Estado en amplios sitios del territorio, esa ausencia produjo presencia guerrillera y presencia paramilitar. Cuando a mí me dicen: ¿usted por qué no desmilitariza?, digo: porque Colombia estuvo desmilitarizada, y por eso se llenó de guerrilla y de paramilitares.

Y lo que reclama en pueblo colombiano es que podamos avanzar en el control territorial de parte de nuestra Fuerza Pública, que es lo único que le da confianza a nuestra ciudadanía.

Estamos haciendo todos los esfuerzos posibles. Además del Plan Colombia, miren los esfuerzos que estamos haciendo: estamos haciendo un esfuerzo con la Ley Agro Ingreso Seguro. Es una ley que este año se gasta 200 millones de dólares, y el año entrante se puede gastar 250 millones de dólares para promover la agricultura lícita, con especial objetivo en los agricultores de menores recursos.

Estamos haciendo el esfuerzo de la erradicación manual de droga. Cuando el Plan Colombia empezó, sólo se pensó en fumigación. El Gobierno de Colombia introdujo la erradicación manual. Es el tercer año de erradicación manual. Este año debemos erradicar más de 50 mil hectáreas. Eso no tiene comparación con otro país del mundo.

Estamos haciendo un gran esfuerzo en Familias Guardabosques. Este programa sí que es importante que lo entienda la población norteamericana, su Congreso.

Yo dividiría a Colombia en dos áreas: un área donde puede surgir la iniciativa agrícola privada, campesina y empresarial. Y otra área donde esa agricultura no puede llegar, porque son áreas muy lejanas, sin infraestructura, y además de selvas, donde no conviene destruir la selva.

Para estas áreas, nuestra solución se llama Familias Guardabosques: pagarles a las comunidades para preservar el bosque, pagarles a las comunidades para que no destruyan el bosque para sembrar droga. Nosotros tenemos 50 mil familias guardabosques. Un gran esfuerzo del Gobierno de Colombia, que aspiramos que ahora tenga apoyo en la nueva versión del Plan Colombia.

Esas Familias Guardabosques están vigiladas por Naciones Unidas. Y la certificación de Naciones Unidas es que ese proyecto ha sido muy importante. O sea que estamos haciendo gran cantidad de esfuerzos.

Muchas gracias a todos.

Imprimir

Linea de Quejas y Reclamos 01800-913666

2003 PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA