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23 de junio

PALABRAS DEL PRESIDENTE URIBE EN CONSEJO COMUNAL DE VILLA DE LEYVA

Villa de Leyva (Boyacá), 23 jun (SNE). Las siguientes son las palabras del presidente Álvaro Uribe Vélez, el intervenir en el consejo comunal de Gobierno realizado este sábado en la ciudad boyacense de Villa de Leyva.

“La verdad es que esta Patria es una emoción de todos los días. No hay remedio igual para cualquier vestigio de cansancio, que reunirse con los compatriotas.

Ayer tuvimos en varias ciudades del país reuniones con los compatriotas. En Cali, con la industria confitera, por el problema de la revaluación y el empleo. En El Cerrito, Valle, en la entrega de un gran proyecto de vivienda, liderado por el Ministro (de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial), Juan Lozano.

Después en el sector más pobre de Cartagena, El Pozón, con Banca de Oportunidades, donde hemos avanzado mucho en Familias en Acción.

Después con la Convención Bancaria. Y alguien me comentaba a la 1:00 de la mañana, cuando regresé a Bogotá: “Presidente, ¿usted está cansado?”. Dije: “Un poquito”. “¿Hasta qué hora le dura?”. “Hasta que me monte en un helicóptero para irme para el Altar de la Patria mañana, a Boyacá.

Reencontrarse con esta tierra, con la historia, con el presente, con el futuro de la Patria, aquí en el Altar de la Libertad, es una inyección de energía que no se consigue en ninguna farmacia del planeta.

Los saludo con todo afecto.

Boyacá no necesita que la promovamos. Ella se promueve con su historia, su belleza, sus atractivos, la hospitalidad de sus ciudadanos. Pero es que no podemos estar conformes. Que ha crecido el turismo, sí. Pero lo que tenemos que lograr es que se inunde de turistas a toda hora. Entonces vamos a promoverla todo el día.

Quiero registrar con tristeza los hechos de Buenaventura. Recientemente en el reforzamiento de los operativos militares allí, se dio de baja a un señor JJ, el comandante de las Farc del área. Se ha capturado muchísimo a las milicias. Todavía tienen capacidad estos terroristas de estallar bombas, como lo hicieron anoche. Para allá está saliendo el señor general Freddy Padilla, comandante general de las Fuerzas Militares. Yo aspiro a estar esta semana. Y haremos los ajustes que tengamos que hacer hasta que derrotemos esos bandidos en Buenaventura”.

A uno le da tristeza que cuando se está definiendo el programa de vivienda más grande de la historia para Buenaventura, el terrorismo siga allí haciendo daño.

En Buenaventura hay mucha pobreza. Uno ver esa parte de bajamar en Buenaventura, eso causa una impresión muy dolorosa. Pero el Gobierno está haciendo un trabajo sin precedentes allí. Y todo el mundo lo sabe.

Entonces alguien me decía: “¿Será que esa pobreza es la que genera el terrorismo?”. Es al contrario: son esos bandidos los que generan pobreza, porque son los que espantan la inversión. Y uno puede convertir a Buenaventura en un cielo. Pero si no acabamos con esos bandidos, seguirán tirando bombas. Esos bandidos no entienden sino el lenguaje de la autoridad.

Yo por eso no acepto zonas de despeje. Que les quede muy claro. Al país lo mantuvieron despejado muchos años y por eso se llenó de guerrilla y paramilitares. Lo que necesitamos es que la Fuerza Pública nos lo acabe de despejar, para que le quede el país enterito a los colombianos de bien y no les quede ni un milímetro a esos bandidos, señores comandantes.

Déjenme referir al tema del crecimiento económico, al tema de la agenda legislativa que acaba de aprobar el honorable Congreso y al tema de la parapolítica.

Nosotros tenemos tres objetivos en el Gobierno: seguridad democrática, confianza inversionista y consolidar las metas sociales detrás de las cuales vamos. Un Estado que le dé todas las garantía al sector privado, pero que le exija responsabilidad social. Un país en pleno debate, pero cuidando valores, como el valor de las garantías de inversión, de la confianza inversionista, el valor de la seguridad democrática, sin los cuales es imposible cumplir metas sociales.

Si no hay confianza inversionista, no hay recursos para hacer política social. En ausencia de confianza inversionista, la única política social posible es la política de distribución de pobreza: discurso con distribución de miseria. Para poder distribuir prosperidad tiene que haber confianza inversionista.

Por eso en el debate colombiano he venido diciendo a mis compañeros, a quienes me acompañan en las bancadas de Primero Colombia, que en ese debate tenemos que poner mucho cuidado para no alterar el proceso de seguridad democrática y para no afectar la consolidación de la confianza inversionista.

Y vamos mejorando, como decía hace dos semanas en Nueva York el Presidente Clinton: Colombia no está en un punto ideal pero ha mejorado muchísimo, mirándola de dónde viene.

Cuando este Gobierno empezó, ese año invirtieron aquí en la actividad petrolera 700 millones de dólares. Enero – mayo de este año en diferentes actividades: han invertido 3 mil 748 millones de dólares, después de restar lo que empresas colombianas sacan al extranjero.

Cuando este Gobierno empezó, en el país el flujo de inversión medido por productos (esto es: cuánto produce Colombia y cuánto invirtió ese año), de cada 100 pesos que se producían invertía 12. Ahora de cada 100 pesos que se producen, invierte 26.

El sector privado: de cada 100 pesos que se producía, invertía 6 y medio. Ahora invierte 19.

Nosotros tuvimos un tiempo la economía estancada. En este Gobierno empezó a crecer 1,9 – 3,25 – 3,75 – 4,25 – 6,8 y este trimestre 8 por ciento. Se hace todo el esfuerzo para sostenerlo.

Nosotros no vemos en el crecimiento económico un fin en sí mismo, sino un medio para poder generar empleos de buena calidad y para poder superar pobreza. Y eso se consigue con confianza inversionista en el país.

Una cosa buena que veo es que están creciendo todos los sectores. Está creciendo la construcción, la industria, el turismo. La agricultura comienza a recuperarse, a mostrar una gran recuperación. Todos los sectores están creciendo. Gran crecimiento de la pequeña empresa. El país este año está construyendo más de cinco mil habitaciones turísticas.

El Congreso nos aprobó unos incentivos tributarios que nos hacen muy competitivos. Esa exención a nuevos hoteles, a la remodelación de los viejos hoteles, la devolución del 40 por ciento. Un colombiano que invierte hoy 100 pesos, puede deducir 40 de sus ingresos gravables. Y eso equivale a que de cada 100 pesos que invierte, el Estado le regala 12,8. Incentivos introducidos por este Gobierno y aprobados por nuestras bancadas en el Congreso. Eso ayuda mucho.

Tenemos un problema: el tema de tasa de cambio. En parte ese problema ha sido generado por el éxito. Porque hace cuatro años teníamos que ir a Nueva York con una ponchera, casi a pedir limosna. Hoy Colombia está de moda. Hoy es un chorro de dólares el que viene a Colombia. La gente quiere invertir en el país. Y la gente que se había llevado la platica, la está regresando al país. Y por eso hay que cuidarlo.

Esta semana tomamos unas medidas. Hombre, a mí me dicen: bueno, Presidente, pero no se preocupe tanto por la reevaluación. ¿Cómo no me voy a preocupar si nos afecta a los exportadores y el empleo? Me dicen: pero es que el país gana mucho porque se abarata la maquinaria, se abaratan los créditos. Dije. Bueno, entonces si gana tanto gastémonos una platica para poyar a los exportadores.

Esta semana el Gobierno expidió el decreto de estímulo a los exportadores, para actividades intensivas en generación de empleo. Exportaciones que hayan tenido lugar entre enero y junio, intensivas en generación de empleo, van a recibir un estímulo gubernamental del 4 por ciento. Si exportó una empresa 100 dólares, tiene 4, en el período de enero-junio.

Adicionalmente hay unos créditos subsidiados de Bancoldex, de gran importancia. El Ministro de Agricultura, por su lado, ha hecho un gran esfuerzo con sectores muy afectados. Y lo vamos a seguir haciéndolo.

Entonces reconocemos que hay una gran dinámica de inversión en el país. Los resultados de ayer de crecimiento económico muestran cosas buenas. La inversión está creciendo al 31 por ciento. El consumo privado (que incluye alimentos) 7,8.

Y cuando crece el consumo de alimentos es porque la gente pobre ha mejorado en algo su capacidad adquisitiva. No son los riquitos los que aumentan el consumo de alimentos. Los riquitos viven a dieta. No le echan una yuca más al sancocho. Son los sectores pobres de la Nación los que pueden incidir en que se aumente el consumo de alimentos.

Pero tenemos ese problema de revaluación. Y no vamos a abandonar a los exportadores con empresas intensivas en generación de empleo.

Una cosa buena: esta es economía lícita. Algo bien importante. Cuando uno mira las cifras, la economía lícita crece y la ilícita decrece.

Esos hoteles que ahora se están construyendo, los están construyendo gente honorable. Los edificios en una ciudad, en la otra, gente honorable. Las industrias, gente honorable. Yo voy mucho a todas las zonas agropecuarias y pregunto a gente seria y a las autoridades: ¿el narcotráfico está comprando las tierras? Me dicen: Presidente, esa tendencia parece haberse parado, por temor a la extinción de dominio.

Yo veo que en el país hay un debilitamiento de la narcoeconomía y un fortalecimiento correlativo de la economía lícita, que es bien importante. La agenda del Congreso ha contribuido a eso.

Apreciados congresistas de Boyacá, encabezados por el Vicepresidente del Senado: quiero agradecerles inmensamente la agenda que han aprobado. Es muy importante para el país. Me voy a referir a algunos puntos.

Algunos dicen: bueno, ¿y lo que faltó? Sí. Faltaron dos cosas: no se alcanzó a aprobar en la conciliación el proyecto para las parejas homosexuales. Un tema muy delicado, que si no se maneja delicadamente polariza a la sociedad colombiana.

A ese tipo iniciativas confluye la manera como la gente se aproxima al tema. Aquí hay que respetar la individualidad, pero también la ética social. Hay creencias religiosas que hay que respetar. Valores morales. Es un tema muy polarizante y hay que manejarlo con delicadeza.

Independientemente de lo que uno piense, he creído que para buscar allí unos puntos de equilibrio y evitar mayores polarizaciones de la sociedad colombiana, se le debe decir no al matrimonio y no a la adopción, pero sí permitir los derechos patrimoniales y la afiliación a la seguridad social.

Alguien me decía: Presidente, muy peligroso, porque usted dice que ese es el punto de equilibrio para no polarizar a la sociedad colombiana sobre el tema. Entonces si se aprueba eso, después van a pedir más. Creo que hay que crear conciencia de que este puede ser un punto de equilibrio que tranquilice todos los espíritus, que cree unidad en la sociedad colombiana alrededor de respetar la individualidad, de respetar la individualidad de cada individuo, pero que cada individuo respete los compromisos de ética con la comunidad.

El otro tema que no se alcanzó a aprobar es la reforma política. Tiene dos puntos muy importantes: primero, que cuando un congresista sea condenado, no pueda entrar el reemplazo sino que el partido pierda la curul. Esto para obligar a los partidos a ser más cuidadosos en la selección de las listas.

El segundo: si un congresista es condenado, que en las elecciones inmediatamente siguientes a la condena no pueda ser elegida una persona cercanamente familiar a él. Por lo menos en una ocasión.

El Gobierno va a volver a presentar el proyecto el 20 de julio. Eso sí, en el balance de esta semana, los que reclamaron lo que faltó se les olvidó una cosita. Los que tanto reclamaron por lo que faltó (y lo digo al oído de los que escriben en Bogotá), faltó una cosita: faltó aprobar la sanción a la dosis personal de droga.

Ese es un reclamo de la base del pueblo colombiano, que no ha tenido eco por allá en ciertos sectores. Nosotros hemos tenido que extraditar en este Gobierno a 600 compatriotas. Todos los días hay fumigaciones, erradicación manual de droga, confiscaciones. ¿Y por qué esa permisividad con el consumo?

Entonces a uno le dicen: no, es que hay que respetar la individualidad. ¡Por Dios! En aras de la dosis personal, involucran muchachitos a distribuir cocaína, a distribuir marihuana. Y de ahí esos muchachitos llegan a cualquier clase de delitos. La dosis personal es un camino que conduce a que la juventud se convierta en juventud criminal.

Uno tiene que ser consecuente. Si se está en contra del narcotráfico, ¿por qué hay que estar a favor de la dosis personal? Ese es el otro puntico que nos quedó faltando. Y lo vamos a tener que reclamar en todo el país. Vamos a pedirles a los medios de comunicación de Boyacá que nos ayuden. Y a los de todas las regiones.

Pero la agenda es muy buena. Este Congreso aprobó: TLC, Transferencias, Tributaria, Reforma al Turismo, todos los proyectos de justicia, la oralidad en materia laboral, Agro Ingreso Seguro, Reforma a la Contratación, capitalización de Ecopetrol, Plan de Desarrollo, Habeas Datas (para ayudarle a la gente que fue reportada en los datacrédito a tener un alivio más rápido), Código de Infancia, Ley de Desarrollo Rural. Es un gran avance.

Déjenme referir a las transferencias: se aumentaron. ¿Quiénes son profesores aquí? Levanten la mano. ¿O rectores? Este mensaje va para ustedes y es con todo cariño.

Las transferencias se aumentan. No tanto como diría la Constitución del 91, pero hay un gran aumento. Miren, profesores: solamente para el año entrante el aumento para educación es de un billón. Las transferencias van a pasar de 17 billones a 31 billones. Y las de educación van a pasar de 9 a 17.

Y me dirán ustedes: Presidente, ¿y por qué no se volvió a la fórmula de de la Constitución del 91? Porque no podemos con ella, porque arruinamos el país.

Y me dirán ustedes: Presidente, ¿y por qué se aplazó hasta el 2016 y solamente a partir de ese año la fórmula de aumento será igual al crecimiento de los Ingresos Corrientes de la Nación? Hubo que aplazarlo por el problema pensional.

Alguien me dijo a mí: “Presidente, por Dios, mire esa manifestación en la Plaza de Bolívar. No insista en las transferencias. Usted sale en el 2010. Quédese agachadito”.

Dije: “No, no. Hay que mirar el futuro. Yo no le puedo dejar a mi sucesor un problema que sea inmanejable en contra de la economía colombiana”.

Esa fórmula facilista de “yo resuelvo mi problema, pero le dejo este problema al Estado y el que venga detrás que arree”, le ha hecho mucho daño a Colombia.

Por eso este Gobierno no se ha preocupado solamente por su cuatrienio, sino por lo que venga en el futuro. Solamente en el 2014, en el 2016, empieza a nivelarse la carga pensional, que es muy alta.

Les doy estos daticos de pensiones: al Seguro Social se le acabaron las reservas y el Gobierno le tiene que trasladar al Seguro Social este año 5 billones 200 mil millones para pagar a los pensionados. Y eso sale del presupuesto nacional.

Profesores: ¿saben cuánto valen las pensiones de ustedes? 37 billones. Y esas las tiene que pagar el Gobierno Nacional. Y en ese cálculo todavía no está todo incluido.

Además de las transferencias de educación básica, ¿ustedes saben cuánto se les transfiere a las universidades públicas? Un billón 800.

Las solas pensiones de la Universidad Nacional pueden valer 4 billones. Y el Gobierno tiene que financiar entre el 92 y el 98 por ciento.

En el Gobierno anterior, primer Gobierno nuestro, el presupuesto nacional tuvo que aportar 737 mil millones para desatrasar las cesantías que se debían a los profesores. Y ahora hemos hecho un acuerdo con el Congreso para que en cada uno de los tres presupuestos que tiene que aprobar este Gobierno, haya una partida por encima de transferencias adicional para educación.

Y está Ley 21. Ley 21 que ayuda a construir aulas escolares. Y está el Fondo de Comunicaciones para dotar de conectividad escuelas, etcétera.

Y me hacen otra pregunta: oiga, Presidente, ¿si es cierto que se retrocede en descentralización? No. De ninguna manera. Se avanza. Este país es muy descentralizado.

Miren este dato: República Federativa del Brasil. Su nombre hace suponer que es un gran Estado federal. Y lo es. Las regiones gastan el 30 por ciento del total que gasta el Estado. En Colombia las regiones gastan el 51. Es más descentralizada Colombia que el resto de América Latina.

Y les agrego esto: en ese 51 que gastan las regiones, no hay otros temas, no se incluye todo.

Alcaldes, ¿ustedes ya firmaron con Invías un acuerdo para vías municipales este año? ¿Cuánto le dieron a la alcaldesa? A Guachetá 150.

El Congreso se ha esmerado mucho en eso. Aplaudamos estos congresistas que se han preocupado por las vías municipales. A cada municipio este año se le da en promedio 140 millones. ¿Quién ejecuta esa plata? Los alcaldes. Eso es descentralización.

¿Quién ejecuta la platica de subsidios de viviendas, gobernadores y alcaldes? Donde se hacen los Transmilenios, ¿quién ejecuta eso? El Gobierno aporta el 70, pero la ejecución es local. Este país es muy descentralizado.

Ahora, yo valoro esta bancada, la valoro mucho. Porque en medio de una gran oposición y sacándolos por ahí en afiches, señalándolos mal, se atrevieron a aprobar esta reforma. Lo hicieron con responsabilidad.

Para hacer demagogia habría sido mejor hacer lo contrario. Pero esta bancada procedió con toda responsabilidad. Por eso le voy a explicar al país esta reforma en todos los rincones de Colombia. Porque sería injusto que siguieran maltratando esta bancada.

Alguno de la bancada me decía: Presidente, pero es que nosotros votar eso ahora, cómo nos están fustigando en las regiones para las elecciones de octubre. Les dije: esto es muy explicable. Creo que lo explicamos y lo van a entender todos, empezando por los profesores.

Porque cómo les parece que por allá en una escuela de Bogotá me llamaron a mí unos alumnos y me dijeron: oiga, Presidente, es que ayer a las 5:00 de la tarde nos dijeron que usted va a cerrar la escuela, que porque se lleva esa platica para la guerra. Eso decían a los niños.

Les dije: muchachos, esta reforma garantiza todo lo contrario: plena cobertura en educación básica.

Profes, cuenten con esto, cuenten con esto: año 2009, aumento salarial para los profesores de nuevo escalafón. Cuenten con eso.

Y alcaldesa, alcaldes y gobernador, cuenten con esto: hay un compromiso con el Congreso para que en cada uno de los tres años que vienen, mantengamos a los municipios y a los departamentos, en pesos reales, la misma cifra apropiada este año para vías municipales. Cuenten con eso. Y eso está firmado y, con la ayuda de Dios, lo vamos a cumplir.

Creo que el Congreso ha hecho una gran tarea que hay que aplaudírsela.

Hablemos de narcopolítica. Lo primero que quiero decir es esto, al oído de mis compatriotas: ¿qué es mejor para el país: que estuviéramos hablando de asamblea constituyente, de revocatoria del Congreso, de nuevas elecciones, o lo que ha pasado: que la justicia cumpla su tarea e individualice responsabilidades y que el Congreso cumpla su deber y apruebe la agenda legislativa y se consolide como institución?

Creo que para tener confianza en el país, lo mejor es lo que ha pasado. Mientras la justicia cumple su tarea, que apoyamos y respetamos, el Congreso se consolida como institución.

Para la inversión en Colombia, para la seguridad democrática, para la confianza en el país, lo mejor es lo que ha ocurrido.

Miren: hay una manera de medir si lo que ha ocurrido es bueno o no: el costo de la deuda internacional. El Estado colombiano salía a contratar deuda y hace unos años le cobraban lo que le cobraban a Estados Unidos más mil puntos.

¿Cuando nosotros llegamos en cuanto estaba esa diferencia, el spread. Casi en mil puntos. Esta semana estaba en 95. Hoy es muy posible que la cuidad de Bogotá consiga dinero en el mercado internacional a la misma tasa o muy cerquitica de la tasa de los Estados Unidos. Eso es un gran beneficio para todo el país. Y un gran beneficio para los departamentos. Un endeudamiento mucho más razonable para los municipios. Y eso porque hay confianza en el país. No podemos afectar la confianza en el país.

Segundo, este es el Gobierno que ha desmontado el paramilitarismo. A mí que no me vengan con cuentos. Hace cuatro años el 30 por ciento del país estaba en manos de guerrillas y/o paramilitares. Y el resto muerto de miedo. ¿Que en Bogotá no pasaba nada? Eso estaba apoderado una parte por las milicias Antonio Nariño de las Farc, y otra parte por grupos de paramilitares.

Yo creo que el país se ha mejorado mucho. Hoy la mayoría de los paramilitares están desmovilizados o en la cárcel. Y los que no quisieron someterse a la ley, perseguidos con todo el rigor de las autoridades. Es el Gobierno que ha desmontado el paramilitarismo.

Hace cinco años al único que le decía paramilitar era a mí, por razones políticas. Pero por miedo a los paramilitares, no les decían paramilitares. Hablaban de ellos por ahí en cócteles, pero ay que se atrevieran a hablar de los paramilitares en público. Hoy no hay que temerles. Y hoy por eso se habla de ellos, porque están en la cárcel. Hablar de los presos es fácil.

Entonces lo que nosotros tenemos para oponer a este debate, es lo que hemos hecho. Faltando mucho por el país, pero creo que sin estar en un paraíso, hemos avanzado mucho. Hoy no hay violencia paramilitar, pero hay debate paramilitar.

Entonces sale un individuo a hacer unas acusaciones. Primero, ese individuo está clandestino en México. Segundo, fue este Gobierno el que lo descubrió. El doctor Luis Carlos Restrepo se enteró de que ese individuo existía y que delinquía permanentemente, y en el 2005 este Gobierno lo incluyó en la lista de los delincuentes más buscados.

Y ahora dice que en la campaña de Córdoba de 2002 entregaron unas platas a la campaña de Uribe, que en Córdoba en 2002 los paramilitares entregaron unas platas a mi campaña. Él dice que no sabe si entraron a la campaña o no. Que al campamento de Mancuso llegaron dos individuos, uno de 48 años y otro de 45, paisas, y que se vinieron para Bogotá a toda carrera con unas maletas de dólares. Que él no sabe si eso llegó a no.

El Gobierno no interfiere la verdad, pero el Gobierno sí tiene que estar dando el debate permanentemente. Y a eso quiero decirles, apreciados compatriotas, esto: yo he tenido en mi carrera política rigor en todas las campañas. Las dos campañas presidenciales las manejó el doctor Fabio Echeverri Correa, con todo el rigor y con toda la transparencia. Mis campañas al Senado las manejó el doctor José Roberto Arango, con todo el rigor. Y una de ellas en Bogotá el doctor Roberto Arenas Bonilla, con todo el rigor.

Y recuerdo esto en mi campaña a la Gobernación de Antioquia: era 1994 y faltando pocos días para las elecciones de gobernadores, me abordaron los dos gerentes de mi campaña en Antioquia, Luis Esteban Echavarría y Guillermo Gómez del Barco, y me dijeron: “Álvaro, hay un cheque de 30 millones y queremos hablar con usted sobre él”. Mucha plata, porque era una campaña de 150 – 200 millones. En 1994. Les dije: “¿Hay pruebas de que sea ilegítimo?”. Me dijeron: “No tenemos pruebas sino dudas”. Les dije: “En la duda abstente, como dijera Santo Tomás”. Les dije. “Eso sí, yo prefiero perder la Gobernación de Antioquia que ganarla con dineros ilegales. Devuelvan ese cheque, pero pongan cuidado: las elecciones son el domingo. Devuélvanlo sábado por la noche, para que no tengan tiempo de dárselo a un contradictor mío, porque van y me derrotan con esa plata”. Y lo dije claramente a los dos gerentes de la campaña.

Aquí ha habido una trayectoria honorable en el manejo de la vida pública. A mí me encuentran errores, pero no crímenes. Y he dicho a mis compatriotas, y lo dije en un debate en la televisión con un periodista en Semana Santa del año pasado: no conozco a los paramilitares, no he sido cómplice de ellos, no he tenido reuniones con ellos.

Es que en este país hay que hacerle es un juicio al Estado, que fue el que dejó que esto se llenara de guerrilla y paramilitares. Aquí a las gentes de las regiones las dejaron abandonadas. ¿Cuándo iba a pensar yo que se podía afectar Boyacá? Y Boyacá se había afectado muchísimo en su turismo, en sus actividades económicas, por descuido del Estado. Por descuido del Estado.

Recuerden que esos descuidos llevaron a que en un tiempo el narcotráfico se impusiera sobre sectores de la política. Y hubo políticos a los que los llevaron a desfilar a pedirle permiso al narcotráfico. Allá no estuve yo.

Y después el crecimiento de las Farc, del Eln, el crecimiento del Epl, por falta de Estado, hizo que mucha gente en las regiones, vulnerable, tuviera que pedirles permiso a esos bandidos.

Hace un mes, en San Agustín, cuando iba a abordar un helicóptero, al salir de un consejo comunitario, me dijeron unos compatriotas: “Vea, en ese morrito, hasta hace tres años, venía las Farc, y hacía subir a los políticos y a los comerciantes a allá a dales cuota y a darles órdenes”. Eso se acabó ahora, gracias a la Seguridad Democrática.

Nosotros ahora hemos exigido la verdad a los paramilitares, que no se les exigió a la guerrilla. Nos quedamos sin saber quiénes eran los amigotes de la guerrilla en la política. Pero esos bandidos avanzaron tanto no porque estuvieran solitos en el monte, sino porque tenían quien les ayudara en las ciudades y en la política y en muchos escenarios de la vida nacional.

Pusieron a la gente en las regiones a depender de la guerrilla. Y después llegaron los paramilitares a hacer lo mismo. Yo no les pedí permiso a la guerrilla ni a los paramilitares.

Con esos bandidos de la guerrilla lo que he hecho es enfrentarlos toda mi vida, y por eso llevo 17 atentados, en los cuales ellos han procurado ponerle fin a mi vida. Gracias a Dios, he podido superarlos. Y he sido muy cuidadoso para separar la política de Seguridad Democrática del paramilitarismo, para que no la vulneren.

Lo que pasa es que muchos de los que no se atreven a defender a las Farc en público, la manera de defenderla es decir que el Gobierno que ataca a las Farc es paramilitar. Pero están equivocados. Vamos a recorrer el país, cuadra a cuadra, municipio a municipio, vereda a vereda, para pedirles a los colombianos: ¡adelante con la Seguridad Democrática! Esto tiene que quedar sin bandidos, cualquiera sea su pelambre, cualquiera sea su origen.

Y hacen otra acusación. Dicen: es que en Córdoba le dieron dos millones de dólares a la campaña de Uribe. ¿Sí? ¿Y por qué no aparecieron en esa época?

Recuerden ustedes todas las calumnias contra esa campaña. ¿Qué tal que hubiera habido una evidencia? Un dólar o dos millones de dólares en Córdoba habrían sido inocultables. Eso lo habría conocido ahí mismo la oposición para maltratar a nuestra campaña. Es más fácil ocultar una culebra de resorte en un tarro, que ocultar dos millones de dólares en Córdoba.

Y entonces la periodista le pregunta: “Bueno, pero si Uribe perdió en Córdoba”. Y dice él: “No, lo que pasa es que para que eso no fuera muy evidente, se llevaron los votos a Antioquia”. Qué facilito trastear 80 – 100 mil votos de un departamento a otro. Y para acabar de ajustar, las únicas dos zonas de Antioquia donde yo perdí, en mi departamento, en el año 2002, eran las zonas donde había influencia paramilitar, limítrofes de Córdoba: el Bajo Cauca y Urabá.

Entonces todo esto hay que explicárselo a los colombianos detalladamente. Y entonces por ahí aparece un video en la plaza de Puerto Berrío, yo saludando a un poco de gente. Y ahora aparece que una persona de esas se desmovilizó como paramilitar, que nadie la conocía. En una reunión pública, donde se ve que hay filmadoras, etcétera, como lo muestra ese video. Que Barranca.

Esta semana llegué a Barrancabermeja, que por cierto ha mejorado mucho, pero ha mejorado muchísimo Barrancabermeja, y me encontré allá a dos líderes populares. A mí me gusta estrecharles la mano a mis compatriotas. Yo creo que ayer, entre Cali, El Cerrito, la Asociación Bancaria y El Pozón de Cartagena, les di la mano a no menos de 500 ó 600 compatriotas.

Barranca ha mejorado mucho. Y me da tristeza, porque no salen sino las noticias malas. Pero en Barranca hay un gran ánimo, un actitud muy positiva, ha mejorado mucho.

Se vinieron dos líderes populares, que me han acompañado muchísimo, a saludarme: John Jairo y Raúl Rubio. Y le dije: “John, cuidado. Si estás de ‘para’, no me vas a dar la mano, porque te filman y me aparece otro video”.

Enseguida le dije: “¿cuéntenme cómo fue eso de Puerto Berrío?”.

Y me dijeron: “Vea, Presidente, nosotros nos fuimos en el 2001, unos líderes populares de aquí a la manifestación con usted. Usted nos saludó a todos. Y después aparece que un líder popular de aquí se desmovilizó como paramilitar”.

Es que este país no tenía sino 60 mil terroristas hace cuatro años. Hemos desmovilizado 43 mil. ¿Para dónde iba esta patria? Yo recuerdo cuando el acuerdo de paz en Irlanda del Norte. Pregunté: ¿cuántos terroristas hay en el IRA? Y me dijeron: 118. Colombia: 60 mil.

Pregunté: ¿cuántos asesinatos ha cometido el IRA? Y me dijeron: entre 1923 y 1998, tres mil 200. Solamente en ese año 1998 en mi ciudad de Medellín, 5 mil asesinatos.

ETA de España: 200 – 300 terroristas. Colombia 60 mil.

Entonces no podemos decaer. Aquí lo que hay que seguir es trabajando y luchando por esta patria. Y llenos de amor por Colombia. Y afrontar cualquier debate y cualquier dificultad.

¿Dónde está el doctor Asael, que me dirigió la campaña aquí? ¿Cuántos votos saqué yo en Boyacá en el 2002? 187 mil. ¿Qué porcentaje? 63 por ciento. ¿Y en el 2006? 260 mil. ¿Qué porcentaje? 67 por ciento. ¿Y hubo plata por ahí de ‘paras’? Eso es bueno decírselo al país, Asael querido. Es muy bueno decírselo al país, porque es que siempre les duelen esas votaciones de los colombianos y entonces ahora las quieren maltratar.

Bueno, vamos para adelante, apreciados compatriotas, sin aflojarla un minuto, que con amor a Colombia la sacamos adelante.

Vamos a escuchar a nuestro Gobernador, a nuestro Alcalde, y vamos a tratar Banca de Oportunidades, vías y turismo.

A todos, muchas gracias, y complacidos de estar con ustedes en el Altar de la Patria”.

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