Julio 20
En Bogotá, la música del Gran Concierto unió a todos los corazones

Trescientas mil personas vivieron en la capital del país el Gran Concierto Nacional, un espectáculo que, además de buena música, confirmó que el arte y la cultura consigue crear lazos de armonía y paz.

Bogotá 20 jul (SP). Las primeras notas del Himno Nacional fueron un preámbulo del total de la jornada que se vivió este 20 de julio en el parque Simón Bolívar de Bogotá. La emotividad fue, sin duda, la protagonista de la jornada musical y cultural.

Escuchar el himno nacional interpretado por un ensamble nunca antes visto, las orquestas Filarmónica y Sinfónica, Batuta, Coros y los cuatro maestros: Manuel Contreras, Marisa Pérez, Martha Senn, Valeriano Lanchas, bajo la magnífica dirección de Andrés Orozco, hizo vibrar hasta la última fibra del cuerpo. Además, tenerlos ahí, cercados por ciento veinte mil claveles blancos y en medio de un parque, y no en los espacios en los que tradicionalmente se presentan, conmovió a los asistentes.

El tenor Valeriano Lanchas expresó emocionado que se sentía afortunado de haber presenciado esto en vida. Martha Senn agregó que sentía esperanza.

Y es que este Gran Concierto Nacional nos demostró que la cultura permite enlazar los corazones, sintonizarlos en un mismo sentido, a pesar de las diferencias. La cultura y el arte permiten la tolerancia.

Todo estuvo a favor del Gran Concierto Nacional en la capital del país: durante toda la jornada no llovió, aunque una nube negra amenazaba con descargarse en cualquier momento. Fue especialmente emocionante cuando, en medio de la presentación de Doctor Crápula, brilló un intenso sol.

Sin duda, uno de los momentos más fuertes del concierto fue cuando Totó la Momposina invitó a los Krápula a unirse al escenario para cantar “La Candela Viva”. El público asistente gozó con las guitarras eléctricas y la voz de la cantaora.

Después de una tarde llena de fusiones y diversidad, las novedosas propuestas de Ensamble Sinsonte y Primero Mi Tía, la fuerza de Krápula y Totó, además de la imponencia del ensamble de las orquestas, era natural que el cierre estuviera a cargo de una banda de la talla de los Aterciopelados, quienes se presentaron por última vez antes de un receso que han programado.

Finalmente, este domingo los bogotanos lograron celebrar el Grito de Independencia unidos por la música. Totó la Momposina lo expresó de esta manera: “La clave de todo está en la clave de sol”.
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