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Julio 12     Versión imprimible

Palabras del Presidente Álvaro Uribe Vélez durante la entrega de créditos-becas de Colfuturo

Bogotá, 12 jul (SP). “Me complace muchísimo, a pocos días ya de terminar el Gobierno, poder asistir a este buen suceso para Colombia. A la ceremonia que protocoliza el apoyo, para que jóvenes sobresalientes de nuestra Patria puedan ir a completar sus estudios a buenas universidades del extranjero.

Esto alienta mucho la esperanza sobre la Patria. Quiero agradecer a los que han hecho posible esta tarea: a Colfuturo, al entusiasmo del doctor Luis Carlos Sarmiento (Presidente de la Organización “Luís Carlos Sarmiento Angulo”).

Voy a contarles algo, jóvenes, de esos testimonios que uno tiene que ir dejando en la hora final del Gobierno. Cuando me llamaba el doctor Luis Carlos Sarmiento, dije: ‘¿Qué pasará en el sector financiero? ¿Qué problema habrá en las concesiones viales? ¿Qué problema habrá en la construcción?’.

Estaba yo preparado para hablar de eso temas, y de nada de eso me hablaba. Me hablaba era de Colfuturo. ¡Qué entusiasmo, qué entrega, qué vocación de servir a Colfuturo! Yo diría que la mística del doctor Luis Carlos Sarmiento por este tema del apoyo a los jóvenes colombianos es un gran ejemplo y merece que los colombianos le hagamos un reconocimiento y lo aplaudamos de corazón, doctor Luis Carlos.

Ahí hay un tema fundamental de la vida, apreciados becarios: mística, entusiasmo; es la única manera de sacar adelante las grandes tareas.

Quiero agradecer a los integrantes de la Junta de Colfuturo, quiero agradecer al doctor Jerónimo Castro, su Director Ejecutivo; quiero agradecer a mis compañeros de Gobierno que le han puesto tanto entusiasmo a esta bella tarea.

Al doctor Juan Francisco Miranda, Director de Colciencias, quien además ha logrado una gran transformación de Colciencias; en este Gobierno y en medio de la estrechez presupuestal de la Nación, ha logrado que Colciencias tenga un año récord en materia de asignación presupuestal.

Quiero agradecer a la Directora del Instituto Colombiano de Crédito Educativo, Icetex, a Marta Lucía Villegas Botero. Esta es una de las 465 entidades que este Gobierno ha reformado.

Cuando llegamos, el Icetex tenía 60 mil estudiantes con crédito, hoy tiene más de 300 mil. No se necesita palanca política, todo está basado en el mérito. Hay una gran integración con las universidades, y se ha utilizado esa fabulosa herramienta, que es el Internet, para que el estudiante, a través de la universidad, pueda acceder a los créditos del Icetex. Y ha incursionado el Icetex con más fuerza en el envío de colombianos en su apoyo.

También ha dejado unas semillas importantes para extender sus apoyos a los programas técnicos y tecnológicos, y para, además del crédito educativo, poder dar un subsidio de manutención.

Programas todos que esperamos se crezcan con mucha más velocidad, con el Proyecto de Ley de Reforma a la Ley 30, que queda cursando en el Congreso de la República, y que dejamos a consideración del nuevo Gobierno y del nuevo Congreso. A todos ellos, nuestra enorme gratitud.

Relación entre seguridad, inversión y política social

En estos años de Gobierno que concluye, hemos trabajado para que Colombia sea un país con más confianza; por eso hemos trabajado la seguridad, con valores democráticos, con libertades, con todas las garantías a los ciudadanos, con respeto a las garantías individuales, a los derechos políticos; la promoción de la inversión con fraternidad y la política social.

Son inseparables. Si no hay seguridad, una gran determinación de conseguirla, es imposible que la política económica por sí sola consiga confianza para invertir. Cuando se logra ese empalme entre la seguridad y la confianza de inversión, inmediatamente se crean los presupuestos para poder avanzar en la política social.

Y en una sociedad democrática, la política social es finalmente el legitimador de una política de seguridad y de una política de inversión.

Cuando yo estaba en la edad de ustedes, apreciados jóvenes, en el discurso político se rechazaba la proposición de seguridad; se le consideraba un camino a la dictadura. Creo que se ha dado una gran evolución en los compatriotas: hoy la inmensa mayoría de colombianos reconoce la seguridad como un valor democrático y una fuente de recursos.

Cuando estaba yo de su edad, el discurso político giraba exclusivamente alrededor del tema social. Pero escasamente se preguntaba por las fuentes de financiación de lo social. Hoy ha avanzado una convicción colectiva en la Patria de que se necesita una gran promoción de la inversión con fraternidad, para poder impulsar las políticas sociales.

En todo eso quedan plantadas pequeñas semillas, pero unos cambios de disposición y de orientación que pueden ser muy útiles para el país.

Legislación laboral

Además, hemos pensado que el empleo, en lo cual todavía nuestro país tiene tantos grandes retos, no depende de una reforma laboral más o de una reforma laboral menos.

Hace pocos días consultores internacionales presentaron un estudio comparativo de la legislación laboral de Colombia con otros países de la región, y no obstante que la seguridad social es costosa, las normas resultan bastante competitivas.

Pero además hay que tener en cuenta que este país cuenta con lo que podríamos llamar un equilibrio entre la flexibilidad para los empleadores y garantías de estabilidad para los trabajadores.

Y a eso hay que sumarle unas instituciones que en Colombia no se suelen tener en cuenta para hacer la hacer la comparación con al legislación laboral internacional. Por ejemplo, las empresas de servicios temporales, las cooperativas de trabajo asociado, lo que ha sido la reglamentación de la Ley 590 de 2000, que en el último año ha permitido el nacimiento de 33 mil pequeñas empresas, que permite que los parafiscales se paguen en un 25 por ciento en el primer año de vida de la empresa, y solamente en el cuarto año se pague el ciento por ciento.

Ha habido una gran reforma del contrato de aprendizaje. Nuestras dos reformas han logrado que el contrato de aprendizaje deje de ser un contrato laboral y sea un contrato de servicios; más practicable, más flexible.

Teníamos 30 mil aprendices, hoy tenemos 200 mil. Y la segunda reforma en esa materia dispone que las empresas, además de cumplir la obligación de tener un aprendiz por cada 20 trabajadores, o en su defecto pagar la cuota monetaria con que se alimenta el Fondo Emprender del Sena, puedan las empresas tener tantos aprendices voluntarios en adición a los obligatorios, cuanto se requiera. Esa reforma es reciente, pero confiamos que puede tener un gran futuro en nuestra Patria.

El primero de mayo, último en la ciudad de Popayán, el Gobierno, con organizaciones de trabajadores y de empresarios, expidió el decreto que hace más aplicable en Colombia lo que se llama el contrato sindical, para tener unas organizaciones de trabajadores, no solamente laborando en procura de sus reivindicaciones, sino también mas comprometidos con la competitividad y la prosperidad de las empresas, y para tener unas empresas más abiertas a la participación de los trabajadores.

Esa legislación da hoy enormes facilidades para que lo que son los servicios de tercerización que requieren las empresas, se puedan contratar con las propias organizaciones de los trabajadores.

Caminos de disminución de la pobreza

Por eso creo que el tema no es un tema de una reforma laboral más o menos, es un tema de una ruta de prosperidad. Entre 2003 y 2007 eso quedó acreditado. En ese periodo el país tuvo un elevado crecimiento de la economía y una reducción equivalente del desempleo y de la pobreza.

En el último año y medio, tuvimos serias dificultades por la crisis de la economía internacional y por la crisis particular con Venezuela. Pudimos defender nuestra economía, no decrecimos como en otras oportunidades, no se aumentó la deserción escolar universitaria, como en oportunidades anteriores; al contrario, siguieron creciendo las coberturas.

En América Latina, en ese año de crisis, aumentó la pobreza; aquí logramos una pequeña disminución, y ahora la economía colombiana se está recuperando con rapidez, con una rapidez que ninguno de los analistas pudo anticipar; ojalá esto sea sostenible.

Para ello nosotros pensamos en seis caminos, que son los que tienen que conducir a derrotar este problema del desempleo, a mejorar el ingreso en Colombia, y por supuesto a mejorar la distribución, a superar la pobreza y a construir la equidad.

Además de la seguridad y de la inversión, se necesita el camino del acceso a mercados, porque cualquier inversión se pregunta: ‘Si me establezco en Colombia, ¿puedo acceder a mercados?’.

El acceso a mercados es hoy fundamental en las decisiones de inversión. Se ha hecho un esfuerzo grande en estos años, liderado por los Ministros de Comercio Jorge Humberto Botero y Luis Guillermo Plata, para que el país haga el tránsito de lo que fue la apertura unilateral de nuestro mercado, a un acceso a mercados.

Pero viene una pregunta: ¿cómo vamos a ser competitivos en esos mercados? ¿Con café verde, con confección básica? De ninguna manera. Para ser competitivos en esos mercados tenemos que tener una gran innovación productiva y de servicios.

Se ha venido trabajando para agregarle valor a la producción tradicional del país y para escoger los nuevos sectores. Por ejemplo, el sector del Business process outsourcing, en las categoría más elevadas.

Mañana 13 de julio, una empresa internacional de gran importancia anunciará su instalación en Colombia para trabajar en ese objeto económico y social.

La ciudad de Manizales es un gran ejemplo, una ciudad andina, con tanta distancia al mar, que llegó a tener un desempleo del 20 por ciento, lo ha reducido sustancialmente a través de internacionalizarse con estos sectores.

Manizales terminará el año alrededor de 9 mil puestos de trabajo, de técnicos, tecnólogos y profesionales en el sector de call center y en el sector del Business process outsourcing.

Uno de los becarios de esta noche, un médico que sale al extranjero a aumentar su preparación en transplantes. El país puede ser un jugador de talla mundial en materia de turismo de salud. En Colombia se están instalando hoy siete zonas francas de salud, y ojalá se instalan muchas más.

El país tiene grandes condiciones para ser competitivo en esta área: la localización geográfica, el prestigio de nuestra medicina, el costo de sus servicios comparativamente inferior, y además el hecho de que haya aproximadamente cuatro millones de colombianos en el extranjero que publicitan bien la medicina de Colombia y que siempre quieren venir a su patria a utilizar los servicios médicos.

Otros sectores innovativos

Tenemos otros sectores de gran importancia. La producción de medicamentos y cosmética a partir de productos naturales. Otro de gran importancia, el desarrollo del software. Otro de gran importancia, los biocobustibles.

Ahí tiene Colombia un gran horizonte, como quiera que cumple dos requisitos fundamentales: el desarrollo de los biocombustibles en Colombia se puede hacer sin afectar la selva, en un país que tiene 600 mil kilómetros de selva, y que preservarlos es la mejor contribución a la política contra el calentamiento global. Pero los biocombustibles para su desarrollo en Colombia, tienen otra gran posibilidad.

El país tiene 42 millones de hectáreas de sabanas, y allí cabe perfectamente un gran desarrollo agropecuario para la seguridad alimentaria, para la exportación y para los biocombustibles, sin que los biocombustibles se constituyan en limitantes de la seguridad alimentaria.

Proceso educativo permanente

Ese es el cuarto elemento: seguridad, promoción de la inversión, acceso a mercados, innovación productiva, pero ese no se logra si no se responde a uno quinto: la educación.

La innovación productiva se sostiene solamente en un proceso educativo permanente, de mejoramiento e integral.

Este Gobierno deja plantadas creo que unas buenas semillas, para no hablar de los huevitos a los cuales me he referido coloquialmente, para significar a mis compatriotas que el país no está en un paraíso, pero que quedan unas semillas que pueden ser útiles.

En 100 años, Colombia tuvo 120 ministros de Educación; en estos años hemos tenido una Ministra rodeada de un equipo de excelencia, con estabilidad, sin depender de los vaivenes de la política.

Y hay resultados importantes; voy a contarles algunos, reconociendo lo que falta: el tema nutrición infantil y escolaridad de primera infancia. El país prácticamente está llegando a una plena cobertura de nutrición de niños menores de seis años; ahí hay un gran avance.

El Presidente Lleras Restrepo comenzó el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, el Presidente Virgilio Barco dio un gran salto y este Gobierno ha procurado dar otro empujón.

Hemos pasado de 5 millones 900 mil beneficiarios a 13 millones de colombianos beneficiarios; pero eso obliga a responder por la cobertura escolar de primera infancia. Necesitamos para los sectores pobres del país dos millones 400 mil cupos; apenas hemos creado los 650 mil.

No la teníamos financiada con recursos del Estado; esos 650 mil son un primer logro, pero el reto es muy grande.

En educación básica y media, las coberturas han pasado respectivamente del 80 al 100 por ciento y del 57 al 80. Graduábamos 424 mil bachilleres, este año debemos estar alrededor de 730 mil bachilleres.

Tenemos dos dificultades: las coberturas han rebasado la infraestructura en muchas ciudades de Colombia; no obstante el gran esfuerzo de infraestructura a través de los recursos aumentados a las regiones y de recursos complementarios directos del Gobierno Nacional, hay que seguir haciendo un gran esfuerzo del desatraso de infraestructura.

Y el país ha avanzado mucho en conectividad; este año el 80 por ciento de la matrícula oficial de Colombia debe quedar con una conectividad de banda ancha, de buena banda ancha. Pero hay un problema, porque todavía hay regiones mal servidas. Entonces lograr un gran equilibrio regional en todo el territorio de la Patria, es otro enorme reto.

Al relacionar la educación técnica y tecnológica con la superior, encontramos lo siguiente: ha sido bueno el paso dado por este Gobierno de impulsar la educación por ciclos propedéuticos; ha ayudado, por ejemplo, a ir integrando la técnica y tecnológica con la superior, una integración hacia arriba y también hacia abajo, con la media.

Hoy tenemos unos 600 mil jóvenes de bachillerato que están integrados con la técnica y la tecnológica; el propósito es que todo colombiano que se gradúe de bachiller, salga con una gran promoción de su vocación para el emprendimiento, de su vocación laboral y su vocación de estudio.

La técnica, la tecnológica, con esta reforma permite hoy que un joven que se gradúe de técnico o tecnólogo, en un momento posterior pueda llegar a la universidad, completar los créditos y acceder al grado de educación superior.

Eso ha venido derrotando una cierta abulia que se veía en el estudiantado de la Patria por las técnicas y las tecnologías; en efecto, llegamos a tener un técnico por cada 10 profesionales, todo lo contrario, todo lo contrario de los países desarrollados.

Con estas reformas las cosas han ido tomando un buen camino, ya la proporción es 60 por ciento profesionales, 40 por ciento técnicos y tecnólogos.

El Sena ha contribuido mucho, es otra de las instituciones reformadas, se le introdujo la meritocracia, un buen concepto de tercerización, se eliminó de ella el clientelismo: capacitaba un millón 100 mil colombianos por año, el año pasado 8 millones. Tenía 41 mil colombianos matriculados en técnicas y tecnologías, este año 500 mil.

Ahora les enseña inglés a un millón de colombianos a través de Internet, la mayoría de los profesores están en el Archipiélago de San Andrés y Providencia.

Como hay limitaciones por la transmisión satelital, está en pleno proceso de instalación un cable submarino del Golfo de Morrosquillo al archipiélago, que cuesta 54 mil millones y que tiene que potenciar al archipiélago par ser un gran centro de desarrollo tecnológico.

Piensen, apreciados jóvenes, ese bello archipiélago tuvo primero lo que llamo un turismo de electrodomésticos, después un turismo de narcotráfico, que todavía lo afecta; queremos un gran turismo cultural ambiental.

Para eso estamos trabajando: que los jóvenes colombianos, los niños colombianos, los adultos colombianos que quieran aprender inglés, puedan hacer sus temporadas de aprendizaje en el archipiélago.

Creo que ahí hay un bello objetivo para la Patria, y en eso ha trabajado enormemente el Sena.

En educación superior teníamos menos de un millón de estudiantes universitarios, en el primer semestre de 2002; ahora, sumando técnicos y tecnólogos, estamos llegando a millón 700 mil.

Traducido en porcentajes de cobertura, eso implica que el país ha dado un salto del 21,6 al 36 por ciento en cobertura universitaria, es un buen salto. Yo tengo fe en que en los próximos años Colombia pueda llegar a una cobertura universitaria del 50 por ciento.

Reforma de regalías

En materia de ciencia y tecnología, hay un enorme salto con el esfuerzo de Colciencias, pero tengo mucha fe que el crecimiento de la producción de petróleo, que se ha recuperado, el avance de la minería en nuestra Patria, la mayor producción de carbón, permitan un gran crecimiento en las regalías, y que le den al Gobierno nuevo una razón contundente para hacer la reforma de regalías que el país requiere, tanto para ahorrar como para redistribuir.

El Presidente Juan Manuel Santos ha propuesto que un 10 por ciento de las regalías se lleve a los programas de ciencia y tecnología.

De una vez, apreciado doctor Luis Carlos, ahí tiene al doctor Miranda (Juan Francisco, Director de Colciencias), para que se pongan de acuerdo a ver cómo parte de ese crecimiento ayuda a que en los años que vengan no sean 1.025 los compatriotas becarios, sino miles y miles, como lo requiere el progreso de esta Nación.

Calidad educativa

Estos temas de coberturas, han estado acompañados de un gran esfuerzo por la calidad. Los profesores de primaria y secundaria del Estado ya no se nombran por recomendación, sino por concurso de méritos; ha habido un gran avance en el porcentaje de profesores universitarios con maestría y con doctorado. Se han introducido las pruebas Saber que sobre diferentes áreas se practican en diferentes niveles, para no esperar solamente las pruebas Icfes.

También tenemos las pruebas para los egresados de los programas universitarios, y también el Observatorio Laboral de los egresados universitarios.

Colombia es el país de la región que más está exigiendo en exámenes a los estudiantes, y que más los está exponiendo a competir en pruebas internacionales, por ejemplo, de matemáticas y ciencias, con estudiantes de los países desarrollados. Los resultados iniciales no han sido buenos, pero la persistencia nos tendrá que llevar a tener resultados sumamente buenos. Tenemos mucha fe en este proceso educativo integral.

Relación entre educación y seguridad

Muchos colombianos me preguntan: Presidente, ¿qué relación tiene la educación con la seguridad? Este país ha vivido, apreciados becarios, en 200 años, escasamente 47 años de paz.

Las generaciones vivas desde los años 1940, no han vivido un día completo de paz. La violencia de los partidos, que terminara con los pactos del Frente Nacional, a finales de los años 1950, liderados por los ex presidentes Alberto Lleras y Laureano Gómez; pero inmediatamente aparecieron las guerrillas marxistas, que en sus inicios proponían la instalación de la dictadura del proletariado, la lucha de clases para sustituir el argumento en la tarea política, y que quedaron convertidos al fin de la jornada en mercenarios del narcotráfico. La aparición de la reacción igualmente cruel del paramilitarismo y el narcoterrorismo, que los captó a todos.

En el Siglo XX, escasamente tuvimos 40 años de paz, y en el Siglo XIX escasamente siete años, alrededor del Gobierno del Presidente Núñez. Siete años de paz en los que floreció la industria en el Caribe, la agricultura, la caficultora en la Colombia andina. Un país muy atribulado por la violencia.

Al otro día del Grito de la Independencia que vamos a conmemorar el próximo 20 de julio, su segundo centenario, el General Santander, que tenía 18 años, se enroló en un ejército, pero no en un ejército para consolidar la Independencia, sino en el ejército del General Nariño, que era uno de los contendientes en nuestra primera guerra civil.

Combatía contra el ejército de don Camilo Torres, que desde las provincias unidas radicadas en Tunja, tenía otro ejército para defender la descentralización.

No nos ocupamos de consolidar la Independencia, sino que nos dejamos llevar de las pasiones, a la primera de nuestras guerras civiles. Cuánto nos costó eso.

Esta que es una noche de ilusión para la ciencia, uno podría decir que la primera generación de la Ilustración, los discípulos de Mutis, -hace dos años conmemoramos en Mariquita (Tolima), los 200 años de la muerte de Mutis (José Celestino)-, los discípulos de Mutis no pudieron darle toda la respuesta científica y creativa al país, porque la Reconquista sangrienta los llevó al caldalso. Todas las revoluciones educativas se perdieron por la violencia.

Más delante en la Constitución de Rionegro de 1863, el general Santos Acosta puso las primeras piedras para la Universidad Nacional de Colombia, pero el desorden, la violencia, las dificultades, aplazó ese surgimiento definitivo hasta la administración del Presidente López Pumarejo.

Un país que tiene que hacer el tránsito de la violencia a la seguridad con valores democráticos, necesita un gran sustento en la educación. Y me preguntan muchos colombianos qué será del futuro de las Fuerzas Armadas de Colombia.

Estas Fuerzas Armadas que han crecido y se han profesionalizado, tienen en la ciencia un gran futuro. Uno mira la Fuerza Aérea, puede ser una institución de servicios muy importantes, de alto valor agregado, científico y económico, a la comunidad internacional, no solo a la aviación militar sino a la aviación civil.

La Armada, lo propio. En fabricación de naves para océanos y para los ríos, se está convirtiendo en una entidad de primer nivel, con un gran avance científico y una gran productividad, que nos permite ser competitivos por los costos.

Una Armada vinculada a vender servicios, a aportarle a la ciencia en los ríos y en los mares, a apoyar a la pesca civil. Todas las actividades del mar y del océano tienen mucho futuro.

En estos años ha logrado pasar de vigilar 3 mil kilómetros de ríos, a vigilar 14.500, 15 mil kilómetros, en un país que tiene 16 mil kilómetros de ríos navegables.

Fíjense ustedes lo importante, en sus estudios, de que las Fuerzas Armadas de Colombia vayan dando ese paso esencial hacia la ciencia, hacia la producción de bienes y servicios, no solamente para el desarrollo militar sino para una contribución formidable al bienestar civil. En fin, esta tarea educativa de la cual ustedes son un elemento esencial, es fundamental para la Patria.

Los felicito a ustedes, a sus familias. ¡Qué bueno! ¡Qué alegría para sus papás, para sus mamás, qué ilusión para ustedes! Vayan para regresar.

Muchas gracias, doctor Luis Carlos, doctor Jerónimo, doctora Martha Lucía, doctor Miranda: ustedes salen en estos días, yo también. Espero verlos en los años que vienen, cuando de pronto estas gafas no me permitan reconocerlos, que me digan: ‘Estuvimos aquél día de julio de 2010 en nuestras vísperas’. Y que me cuenten sus éxitos, sus contribuciones a la Patria.

Cuando tomen el avión para salir al extranjero, sientan que se les aumenta ese amor a Colombia. Todos los días, a tiempo que estudien más y más, acrecienten su afecto a esta Patria. Esta Patria con afecto saldrá adelante.

Confío que mi generación en la vejez tendrá un motivo de tranquilidad: la gran contribución de ustedes a la transformación de Colombia.

Muchas gracias, muchas felicitaciones y muchos éxitos”.


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